EL BALCÓN DEL PALACIO. A pesar de que nos la pasamos hablando de los contagios y los fallecimientos a causa del Coronavirus desde hace unos meses y prácticamente desde todos los ámbitos, en el Poder Legislativo, no se había sentido el golpe tan fuerte como el que provocó el deceso de la diputada Beatriz Yamamoto.
Apenas a finales del mes pasado la legisladora tomó la protesta de Ley para asumir la curul, luego de la licencia que obtuvo la titular Alejandra Gutiérrez Campos, para competir por la alcaldía leonesa.
Cuatro días después fue hospitalizada y otros tantos después, se notificó su fallecimiento. Este deceso además de lo doloroso y lamentable, deja la legislatura con 35 de 36 diputados, ya que no hay tiempo para la organización de elecciones extraordinarias para elegir un nuevo representante.

La mayoría panista se queda con 18 diputados de 19 que asumieron la responsabilidad y aunque es una situación que se ha repetido en otras circunstancias, nunca en este contexto.
Hay que decir que una vez que Yamamoto, informó su situación a través de un tuit, la inquietud invadió a sus pares que se hicieron la prueba del COVID, en la que resultaron todos negativos.
IBARGÜENGOITIANAS. Al parecer los procesos internos de selección de candidatos al interior del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), les está costando sangre, sudor y lágrimas. Sobre todo porque hay tal indefinición del rumbo, que quienes se dicen dirigentes estatales –porque ya sabe, hay dos– tendrían que llamar a sus tribus para poner paz, pero al contrario, trepados en el ring ninguno está dispuesta y dispuesto a bajarle tres rayitas a su protagonismo y abrir la puerta a los acuerdos y consensos. Pero Alma Alcaraz y Ernesto Prieto, van por el todo o nada.
Ahí está de ejemplo Guanajuato capital, donde representan la segunda fuerza política con tres regidores y donde la disputa es tal, que las decisiones podrían acabar por defenestrar a los que andan en busca de posición a como dé lugar.
Roberto Loya, pelea como gato panza arriba, su tercera oportunidad convencido de que la tercera es la vencida, mientras que el regidor acusado de fraude y falsificación de firmas, Oscar Aguayo, siente que se le va la posibilidad de seguir pegado a la ubre de los recursos públicos.

El balde de agua fría es que no será candidato, sino candidata. De hecho ya andan presumiendo que ficharon a María del Carmen Cano Canchola, ex dirigente sindical de la Universidad de Guanajuato, aquella que se tardó varios días en reaccionar e impugnar la elección en la que perdió aquella dirigencia sindical.
Y MIENTRAS TANTO EN LA ATENAS DE POR ACÁ, También hay sufrimiento y tristeza, sobre todo entre los que pecaron de soberbios y estaban tan confiados de que iban a la segura y que nos los bajan del caballo sin decir agua va. El tema es que no los bajaron en el Comité estatal, sino en el Nacional y eso tendría que leerse como un mensaje de mayor jerarquía.
El síndico, José Luis Vega Godínez, suplente del ahora tesorero Juan Antonio Valdéz Fonseca, llegó tras la licencia de Juan Antonio, para ser el encargado de las arcas municipales y la otra regidora panista, Virginia Hernández, quien es concuña del alcalde Alejandro Navarro, son los sacrificados.

El propio presidente ha expresado que no meterá las manos para defender a nadie y que está bien lo que disponga el bunker nacional. ¡Más claro imposible!.
