Viviendo en Guanajuato, ciudad tan mágica y mística, te enteras que todo lo que alguna vez viste en la oscuridad cuando eras niña, es real. No, no es como nos dijeron las mamás que ahí donde señalabas que había alguien o algo no había nada, y tampoco es cierto que el espanto se va, indudablemente se queda a acompañarte tengas la edad que tengas, pues el tiempo es infinito como su existencia, y lo peor es que ellos lo saben y esos seres te pueden sentir…

Cuando somos niños y vemos a otros niños que muchos dicen son tus amigos imaginarios que en la soledad infantil , a veces no son lo que representan a veces son demonios o seres de bajo astral que lo único que quieren es tenernos para siempre, es decir, es atrapar nuestra alma y beber de ella como si fuera aguade vida en la muerte, aunque nuestros ojos de espanto no se van, sabemos e intuimos que están ahí cuando nos invade la sensación de desamparo acompañada de silencios penetrantes, luego es en la oscuridad total, o luego se cuela un pequeño haz de luz y nos muestra eso que sigue ahí donde lo dejamos hace casi 50 años esperándonos lo vemos en cuclillas, viéndonos con esos penetrantes ojos rojos que dejan ver la avidez y necesidad inmediata de nuestra alma que sigue dentro de nosotros, y que según los que saben, nuestro cuerpo es la coraza que la protege y esa es nuestra misión aquí en este plano, pero ante los embates de las energías malditas que rodean todo el cosmos a veces nos es imposible hacerlo, por ello recurrimos a los brujos o chamanes para que nos ayuden a no dejarla salir cuando no es debido, porque lo debido es que nuestra alma se vaya en el momento que nuestro cuerpo, esa coraza, deja de funcionar, la máquina perfecta se apaga y es cuando ella se vuelve vagabunda, es tan libre como alguna vez lo fue desde el principio de los tiempos, pero también es cuando eses seres de bajo astral ven la oportunidad de tenernos, por ello, en cada muerte, cada sepelio, es necesario, sea de la creencia que sea, encargar que el alma sea libre eternamente y vaya a donde sea que se sienta en paz y feliz.
Aun así, el espanto de agua y espanto de muerto son los peores sustos que puedes tener, es esa pérdida del alma por susto o espanto lo que hace que las histomagias donde cuentan la subida de muerto, las apariciones en casa viejas de esta ciudad donde pasan como si fuera la vía de tránsito no les importa ellos pasean y pasan por donde quieren, ni los muros o puertas los detienen.
Las almas que quedan recluidas en las presas de los ahogados rodeadas de ondinas seres elementales que los acompañan y se preocupan cuando salen por las noches a querer ver el mundo seco, sin humedades que dejaron, ya sea por convicción propia o porque las otras almas envidiosas de la vida libre de ellas, esperan en del fondo de la presa, lago, laguna o mar, y las toman de los tobillos para que se queden al ahogarse ahí adentro, sí muchos casos de suicidios no fueron así, esos espantos son lo que retiene a los nadadores, que inocentemente buscan refrescarse de su cuerpo, pero pierden todo, la coraza y el corazón del alma.
En Guanajuato es común ver los muertos, ellos salen de todas partes y en verdad, aquí la mayoría se ven como personas normales, como si estuvieran vivos, pero hay algo en al ambiente que te dice que no son de aquí, es decir, que ya están sólo sus almas perdidas, pues no saben a dónde ir, no saben y es cuando seres de bajo astral las toman y les hacen creer que todavía están vivos, que pueden andar de aquí para allá como si nada, la tragedia es, cuando al saberse muertos, su alma entra en la desesperación de perderse en el silencio total de sí mismos y en la dejadez de ser manipulados por esos malos espíritus que los observarán eternamente.
No, si en esta ciudad hay tantas histomagias que es imposible narrarlas en esta vida, por eso y sólo por eso tal vez que quede aquí para seguir dando fe de que las leyendas son ciertas, de que los relatos de muertos y aparecidos son ciertos y que quienes no lo han vivido tal vez son de esas almas que esperan la tuya porque, ¿quién sospecharía de alguien que está vivo sin contacto con la muerte? Es por eso que mejor las contamos aquí todas las que sean posibles, para que cada vez más sepan que ellas existen y que están aquí, junto de ti siempre, siempre, y que es hora de ser libres para siempre. Tal vez, alguna lea cada histomagia y se entere de ese mundo que no queremos ver, pero que existe y están ahí todas esperando ser vistas ya sea como niños, demonios, gárgolas, hombres o mujeres vivos. ¿Quieres saber más? Ven, lee y anda Guanajuato.
