Guanajuato, Gto. La gobernadora de Guanajuato, Dennise Libia García Muñoz Ledo, aseguró que su administración mantendrá el diálogo abierto con las comunidades y grupos que se han manifestado en contra del proyecto del Acueducto Solís-León, el cual calificó como fundamental para la sustentabilidad hídrica y el futuro del estado.
De hecho, desde que comenzó este año ya se han realizado diversas reuniones, mismas que continuarán, al reconocer que aún existe falta de información, sobre el proyecto. Señaló que algunos líderes han expresado su rechazo, particularmente en el municipio de Acámbaro, por lo que el gobierno estatal agotará todas las vías de diálogo y explicación técnica para socializar los alcances reales de la obra.
García Muñoz Ledo subrayó que el acueducto no beneficiará únicamente a un sector o municipio, sino a todo Guanajuato y destacó que se han obtenido avances importantes tras reuniones con líderes religiosos, sociales y con comunidades directamente involucradas, lo que ha generado resultados positivos.

La gobernadora reconoció que existe un grupo específico que recientemente ha encabezado algunas protestas, del cual se tiene identificado a su líder, con quien ya se han iniciado acercamientos, para establecer mesas de diálogo.
La mandataria reiteró que el gobierno estatal no abandonará la comunicación, al considerar que se trata de un proyecto estratégico para el bienestar de la población.
En relación con declaraciones del secretario general de Morena en Guanajuato, Jesús Garibay, quien advirtió que las protestas podrían salirse de control y poner en riesgo la realización del proyecto, la gobernadora evitó politizar el tema. Señaló que el acueducto cuenta con respaldo federal, estatal y municipal, y que su prioridad es entregar resultados a la ciudadanía.
Respecto a la participación de actores políticos de Morena, como el regidor Julio Vega en Acámbaro, García Muñoz Ledo afirmó que su responsabilidad como gobernadora es continuar con las gestiones ante el Gobierno Federal y explicar a la población las bondades del proyecto, independientemente de los liderazgos a favor o en contra.
Finalmente, reconoció que la ciudadanía hubiera preferido conocer el proyecto con mayor anticipación; sin embargo, explicó que previamente se realizaron estudios técnicos, jurídicos y administrativos con distintas autoridades.
Rechazó también las versiones que señalan que el proyecto dejará sin agua al campo, que beneficiará solo a la industria o que está diseñado únicamente para León, calificándolas como falsas, y reiteró que la socialización y la información clara son una obligación en el tema del acueducto.
