“Mi muñeca me habló/me dijo cosas/que no puedo repetir/porque me habla sólo a mí”.
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Guanajuato es una ciudad que tiene mucha historia, y muchas historias que cada uno de sus habitantes han vivido en secrecía, pues no las quieren contar por no recordar el miedo que les causó y los horrores vivido y que dan fe de que en las casas los objetos cobran vida y más en estos tiempos de entrega de juguetes, esos que quién sabe cómo imitan nuestros movimientos y muchas veces no nos damos cuenta, pero ¿y cuando sí?

Me cuenta mi amigo Rafael que él fue un niño muy travieso, tan travieso que la única manera de que se estuviera quieto era amenazarlo con una muñeca que tenían sus abuelos. Esa muñeca era negra, de trapo, de esas antiguas hechas a mano por alguna de las mujeres de sus familia, y cuando los ancianitos salían la ponían en la puerta para que no escapara a la calle.
Por las noches él era el único que se daba cuenta que la muñeca cambiaba el rostro, gesticulaba y sabía que la estaba mirando porque sus ojos se clavaban fijamente en Rafael quien siempre se quedaba inmóvil por el terror que eso le causaba, ya que la muñeca parecía que tuviera vida propia. A veces ella se trepaba a su cama, brincaba encima de él y le jalaba los cabellos e incluso todas sus cosas y todos sus juguetes los aventaba al suelo, sobre todo los juguetes bélicos como que no le gustaban tal vez le recordaban algo a ese ser que poseía al juguete.
Lo más macabro era ver que esa muñeca correteaba por el pasillo de la casa cuando mi amigo se paraba al baño, la veía y era como ver a una persona loca corría sin ton ni son agarrándose la cabeza y jalando de sus cabellos como si estuviera loca. Pero lo malo es que al parecer de sus abuelos el loco era él, pues cuando al otro día les contaba lo que sucedía en su casa con esa muñeca, no le creían, de hecho, nunca le creyeron, a la fecha.
Un día sus familiares lo dejaron solo en la casa ya que se habían ido a un velorio de un pariente. Ese día a Rafael se le hizo eterna la noche porque sus abuelos regresaron muy entrada la madrugada. ¿Y por qué se le hizo interminable la noche? porque esa muñeca caminaba por toda la casa como si fuera suya, y lo peor para Rafael era que la muñeca sabía que sólo él la veía cobrar vida…Esa madrugada se quedó horrorizado cuando ella se lanzó a atacarlo por la espalda se le subió de un brinco y estaba ahorcándolo pese a sus manitas con una impulso descomunal, ahí fue cuando mi amigo tomó fuerzas y del coraje que le dio se la arrancó de la espalda, la aventó al suelo, como pudo la ató con unas cuerdas y le tapó la boca.
Tan había cobrado vida esa muñeca que se movía y trataba de zafarse e incluso se escuchaba como hacía sonidos con la boca como desesperada por poder gritar o maldecirlo quería desatarse, pero no la dejó. La agarró y sacó al pario y debajo de un árbol aún en la oscuridad que se rompía por algunas luces de las farolas de la calle, la amarró a su vez a un tronco seco, juntó todos sus soldados de juguete y le hizo una especie de juicio tipo la inquisición y ahí miró con horror cómo la muñeca con un movimiento salvaje se quitó el trapo que le tapaba la boca y comenzó a reírse de él, ahí Rafael agarró fuego y la quemó, la muñeca se retorcía y se quejaba como si estuviera viva, le gritaba maldiciones hasta que se consumió y el silencio por fin tomó la madrugada.
Cuando llegaron sus abuelos las vecinas estaban afuera de la casa y le dijeron que habían oído quejidos muy fuertes, que si le había pasado algo a alguno de la familia, sus abuelos entraron asustados a la casa, en cuanto vieron bien a Rafael se calmaron, pero también vieron que había quemado algo y su abuelo le preguntó qué pasó, le contó lo sucedido y como que sí le creyó y le dijo: «estuvo bien que la quemaras».
Desde ese día mi amigo ha vivido muchas más experiencias con lo paranormal, tanto que dice que ya se acostumbró, pero eso sí, dice que él sabe que eso de que los muñecos cobran vida es verdad.
Dicen los que saben que muchas de las veces los espíritus malignos pueden entrar en cualquier objeto, pero mucho más en aquéllos que tiene forma humana porque en esos recipientes se pueden mover como cuando estaban vivos, su almas atormentadas vuelven buscando desatar su furia y odio que acumularon en vida; por ello hay que bendecir los juguetes antes de entregarlos cualquier niño o persona no vaya a ser que cobren vida.
¿Quieres saber más histomagias de Rafael? Ven, lee y anda Guanajuato.
