Revisan reglamento animal de la capital para actualizarlo y garantizar un verdadero bienestar

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Guanajuato, Gto. El presidente de la comisión de Salud en el Ayuntamiento capitalino, Manuel Aguilar Romo, informó que se realiza una revisión interna de los procesos relacionados con la atención de quejas ciudadanas por el comportamiento de animales, con el objetivo de clarificar procedimientos y evitar confusiones o versiones encontradas.

Dijo que “Es un tema que tenemos que analizar al interior de la administración, porque los procesos tienen que quedar muy clarificados en cuanto se reciba una queja de algún ciudadano con respecto al comportamiento de un animal”.

El asunto resaltó tras el caso de Panchito, perrito callejero de Villas de Guanajuato, que iba a ser sacrificado tras ser enviado al Centro de Control y Atención Animal, sin embargo, los vecinos intervinieron para evitarlo mediante un amparo legal.

El regidor dijo que, dentro del nuevo reglamento en materia de protección animal se encuentra en proceso de revisión por distintas áreas del gobierno municipal.

“El nuevo reglamento está ahorita en proceso de revisión por diferentes áreas incluyendo la mía propia en donde vamos a hacer algunos cambios, algunas propuestas de modificación”.

Esta propuesta busca definir con mayor precisión las acciones que debe realizar la autoridad competente en estos casos, con el fin de evitar malentendidos.

«Entre los temas que se contemplan se encuentran la atención a casos recurrentes, como el denominado “zoofilia”, así como la definición clara de los criterios para el sacrificio de animales y la autoridad responsable de tomar dicha decisión. Estas propuestas han sido abordadas en reuniones recientes con el Consejo de Protección Animal».

Hace unas semanas, se dio a conocer que Pancho había sido reportado por supuestamente atacar a una vecina de la colonia Villas de Guanajuato. Se conoció que fue llevado a la perrera y sería sacrificado.

La situación derivó en un proceso de negociación entre autoridades municipales y asociaciones de rescate animal, con el objetivo de garantizar el bienestar del perro y establecer reglas claras de tenencia responsable.

Tras alcanzar los acuerdos necesarios, Pancho podrá finalmente estar en un hogar bajo el cuidado de un adoptante responsable. Este paso marca el cierre de una controversia vecinal y el inicio de una nueva etapa para el canino, quien dejó de ser un perro de calle para convertirse en una mascota con supervisión formal.