EL INBAL RESTAURA LA PINTURA MURAL DE LA PARROQUIA DE LA SAGRADA FAMILIA

El templo fue construido entre 1910 y 1925 y constituye uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura religiosa de inicios del siglo XX

  • Fue realizada entre 1924 y 1925 por el sacerdote jesuita y pintor Gonzalo Carrasco Espinoza
  • La intervención tiene como objetivo estabilizar la pintura mural y recuperar sus valores estéticos

CDMX.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM), llevan a cabo, en coordinación con la restauradora Denise Charua Ayala y el Patronato Sagrada Familia Roma, el proyecto de restauración de la pintura mural de la Parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en la colonia Roma de la Ciudad de México.

De acuerdo al comunicado de prensa, la pintura mural, localizada en la bóveda del ábside del inmueble, fue realizada entre 1924 y 1925 por el sacerdote jesuita y pintor Gonzalo Carrasco Espinoza (1859–1936), autor de todas las decoraciones murales del templo. La obra, con una extensión de 94 m², representa a la Sagrada Familia en la Gloria del Cielo, una iconografía poco común dentro del arte sacro, ejecutada con pintura al óleo sobre aplanados de cal, y destaca por su alta calidad técnica y expresiva.

El templo fue construido entre 1910 y 1925 y constituye uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura religiosa de inicios del siglo XX. De estilo ecléctico, con predominio neogótico y neorrománico, se encuentra inscrito en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como patrimonio cultural, además de estar identificado como Inmueble con Valor Artístico por el INBAL.

El diagnóstico de conservación identificó suciedad generalizada, eflorescencias salinas, abombamientos, escamas y pérdidas puntuales de capa pictórica, causadas principalmente por filtraciones de agua, contaminación ambiental y prácticas devocionales como el uso de velas e incienso. Estas alteraciones afectan tanto la estabilidad material como la correcta lectura visual de la obra.

El proyecto de restauración, realizado con recursos del Patronato Sagrada Familia Roma, tiene como objetivo estabilizar la pintura mural y recuperar sus valores estéticos mediante acciones de limpieza, eliminación de sales, consolidación de aplanados, fijado de capa pictórica y reintegración cromática, siguiendo criterios de respeto al original, compatibilidad de materiales y reversibilidad.

Carrasco se formó en la Academia de San Carlos y desarrolló una amplia trayectoria como muralista en México, Estados Unidos y España; su obra estuvo marcada por el contexto social de la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera.

Los trabajos de intervención comenzaron el pasado 5 de enero y concluirán el 10 de febrero, con la participación de 17 técnicos especializados y la colaboración de dos especialistas del Taller de Pintura Mural del CENCROPAM-INBAL.