Juan Rulfo sigue siendo leído y reinterpretado por nuevas generaciones*

A cuatro décadas de su partida es recordado en Casul

Roberto Frías / Cultura UNAM    Ene 22, 2026

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Foto: cortesía INBAL.

El 7 de enero de 1986 falleció Juan Rulfo, el escritor mexicano que se convirtió en una leyenda universal con dos obras: la novela Pedro Páramo (1955) y el libro de cuentos El llano en llamas (1953). Cuatro décadas han transcurrido desde que comenzara su ausencia, ocasión propicia para repensar su legado e, incluso, evaluar los nuevos derroteros del estudio de su obra.

Para celebrar el aniversario luctuoso, la Casa Universitaria del Libro (Casul) realizó cuatro videos que pueden verse en su canal de YouTube y en su cuenta de Facebook, donde los escritores Anamari Gomís y Bruce Swansey, el investigador y crítico Roberto García Bonilla, y el fotógrafo Rogelio Cuéllar, develan desde sus perspectivas diversas reflexiones sobre el autor, incluyendo anécdotas personales, pues algunos de ellos lo conocieron.

Casul proyectará, además, el documental Del olvido al no me acuerdo (1999) del cineasta e hijo del escritor, Juan Carlos Rulfo, el cual es un acercamiento a la vida y la obra de su padre a través de personas del norte de Jalisco que le conocieron (incluso participan su viuda y amigos, como Juan José Arreola), en un tono que rehúye lo rígido para internarse en lo irónico, y abundar en rasgos culturales y en modos de ser de las personas de los lugares en que creció Juan Rulfo. La proyección se llevará a cabo el miércoles 28 de enero a las 18 horas.

“Tenemos a un Rulfo consagrado que aún tiene una gran influencia en distintas disciplinas humanísticas y artísticas, además de ser un personaje de la cultura mexicana”, afirmó Roberto García Bonilla, uno de los principales estudiosos de la obra rulfiana. Sin embargo, el investigador reconoció que la recepción del autor jalisciense ha experimentado cambios significativos en estas cuatro décadas. La mirada sobre Rulfo ya no es la misma que en 1986, cuando murió en pleno impulso del neoliberalismo en nuestro país, en un momento de profunda transición cultural.

“Ahora un joven –sobre todo uno citadino o de una gran urbe–, no ve en Rulfo lo que vio un joven hace 40 años o medio siglo”, explicó García Bonilla. El mundo rural que el escritor jalisciense retrató, por ejemplo, fue exaltado por el Estado e idealizado por el cine durante el siglo XX hasta finales de los 70, principios de los 80, conjuntamente con una crítica al sistema político; después, la resonancia de lo rural como parte de lo propio se transformó, se diluyó, señaló el especialista.

El campo mexicano de Rulfo pertenece a una memoria cada vez más lejana, y los jóvenes de hoy, particularmente los millennials, tienen una mirada muy distinta sobre ese universo y su ambiente.

“A partir de este siglo, la idea de literatura cambió; nociones como tradición y canon literario se transformaron y segmentaron; ya no son elementos de cohesión de lo nacional o lo universal, menos ahora con el desmoronamiento de principios básicos en la relación de las grandes potencias con el resto del mundo”, aseveró.

En medio de esa transformación, a principios de los 90 llegó a su fin un ciclo en los estudios rulfianos, sostuvo el investigador. La conclusión de ese ciclo llevó a que los estudios sobre la literatura de Rulfo se desplazaran hacia su obra fotográfica, su relación y su trabajo en el cine. Y han tenido gran relevancia en el ámbito académico.

Fotografía y cine: otras perspectivas

García Bonilla abordó estas facetas menos exploradas en su reciente libro El siglo de Rulfo. Fotografía y cine en su vida y obra (Conahcyt-FCE, 2024); donde realiza un “recorrido historiográfico”.

“Básicamente establezco vínculos entre cine y literatura; una relación tan complicada como es el de las adaptaciones cinematográficas de obras literarias”, apuntó García Bonilla. El libro explora una polémica silenciosa sobre si Rulfo partía de sus fotografías para crear sus textos literarios, o si fue al contrario.

Especialistas como Carlos Fuentes, Margo Glantz y Erika Billeter han observado que en la literatura de Rulfo hay imágenes procedentes de la fotografía; incluso reseñistas y críticos utilizaron imágenes visuales –por ejemplo, procedentes de la pintura– para comparar o explicar los textos literarios.

“Creo que en suma hay una complementariedad que no restringe ni disminuye a ninguna de las dos disciplinas y sí las retroalimenta”. En el apéndice de su libro García Bonilla asienta cerca de medio centenar de adaptaciones basadas en la obra rufiana y su escritura cinematográfica, desde cortometrajes hasta largometrajes, y da cuenta del trabajo del propio Rulfo como guionista y argumentista, una faceta que considera la menos estudiada. Esta investigación, aclaró, no es exhaustiva.

El título del libro no es casual: Rulfo abarcó prácticamente todo el siglo XX, desde su nacimiento en 1917, año de la promulgación de la Constitución mexicana, hasta su muerte en 1986, cuando el neoliberalismo ya se incrustaba en el Estado mexicano con Miguel de la Madrid.

A 40 años de su partida, Juan Rulfo sigue siendo leído, estudiado y reinterpretado por nuevas generaciones que encuentran en su obra no sólo un estilo decantado, sino vestigios de testimonios y memoria afectiva de un México desaparecido, así como elementos primigenios de la condición humana.

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*  Tomada de Gaceta UNAM. Publicada con fines no lucrativos. Si usted está interesado en estos temas, visite el sitio: https://www.gaceta.unam.mx/juan-rulfo-sigue-siendo-leido-y-reinterpretado-por-nuevas-generaciones/