Guanajuato, Gto. La directora del Instituto Municipal de Atención Integral a las Mujeres (IMAIM) de Guanajuato, Bárbara Díaz Robledo, informó que en 2025 se registraron 471 casos de diversos tipos de violencia.
Tan solo de violencia sexual fueron 72, de violencia económica 144, de violencia física 123, además 104 casos de violencia patrimonial, así como 28 casos de violencia vicaria
Reconoció que hay más casos, pero las mujeres todavía no se atreven en su totalidad a denunciar este tipo de violencia.
“Los casos que yo atendí el año pasado y directamente en el instituto (…) las mujeres que se acercaron noto que tenían como esta inquietud de que eran casos que habían pasado antes y que apenas estaban denunciando, que se armaron de valor”.
Agregó que poco a poco hay el reconocimiento de las violencias gracias a las pláticas y talleres de prevención que se les da a todas las mujeres y de esta forma alcen la mano para que sean atendidas.

Bárbara Díaz dijo que lo más grave es que en la mayoría de los casos, ocurren todo este tipo de violencia dentro de las familias, es decir, se ejerce por los propios padres, hermanos o padrastros, incluso se registra el uso de droga en estos violentadores, aunque los casos son mínimos.
Además, la directora del instituto reconoció que hay zonas de mayor riesgo e incidencia en cuanto a las violencias que se ejercen contra las mujeres, y aunque se tiene el padrón y el reconocimiento de las mismas, mencionó que no se publican, para evitar la estigmatización.
“Si tenemos mapeo, no me gustaría etiquetar y yo también ser alguien que esté etiquetando la zona, porque desde mi tema es importante que no, si yo señala una colonia es como que señalar que las mujeres de ahí están yendo y no quiero que vayan a sufrir más temas de violencia”.
Dijo que, en conjunto con la secretaría de Seguridad Ciudadana, se trabaja para llegar a las zonas urbanas y rurales y fomentar la denuncia.
La funcionaria municipal recalcó que parte de su trabajo es enseñar a las mujeres a denunciar y por ello es positivo que aumenten el número de denuncias, pues no es que aumente la violencia, sino el número de mujeres que deciden alzar la voz, porque esos actos ya se daban, pero no se decían.
