Titular de la Cátedra Unesco en la ENAH con la línea de investigación “Afrodescendientes, población de origen africano y diversidad cultural”
- Titular de la Cátedra Unesco en la ENAH con la línea de investigación “Afrodescendientes, población de origen africano y diversidad cultural”
- “Para continuar abonando a una sociedad más equitativa es fundamental realizar investigación histórica y antropológica con rigor”
CDMX.- “Una herramienta fundamental contra el racismo es el conocimiento”, así lo enfatiza la titular de la Dirección de Etnohistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), María Elisa Velázquez Gutiérrez (Ciudad de México, 1959), al posicionarse sobre la relevancia de estudiar, reconocer y preservar la memoria de las y los afrodescendientes en la historia nacional.

De acuerdo al comunicado de prensa, a dicho tema ha dedicado la mayor parte de su trayectoria profesional, cuyo interés surgió en las visitas a museos y conventos del siglo XVI que recorrió en su infancia, de la mano de su padre, el arquitecto Héctor Velázquez, así como en sus paseos por la Costa Chica de Guerrero, donde convivió con personas afromexicanas.
Estas experiencias tempranas y su posterior formación académica en sociología, historia y antropología le han permitido realizar importantes aportes en la promoción de la historia del citado sector social, la cual fue negada por siglos.
Aunque ya existían importantes investigaciones sobre el tema, como La población negra en México (1972), del antropólogo Gonzalo Aguirre Beltrán, recuerda Velázquez Gutiérrez, seguía siendo un ámbito poco considerado y repleto de tabúes, sobre todo, en el medio académico, por lo que tuvo que sortear diversos obstáculos al realizar sus primeras investigaciones.
A partir de entonces, los frutos de su esfuerzo y compromiso vocacional han sido numerosos, entre sus mayores logros destaca el reconocimiento, en 2017, por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a la línea de investigación “Afrodescendientes, población de origen africano y diversidad cultural”, la cual dirige desde 2011, en el área de posgrados de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
Es la primera vez que la ENAH cuenta con este reconocimiento y deriva de los resultados obtenidos de las investigaciones, por lo que el INAH se congratula de haberlo obtenido por dos periodos consecutivos.
“Muchas investigaciones que se realizan en el marco de esta cátedra son muy relevantes, porque combaten lagunas de conocimiento sobre temas que no habían sido explorados”, refiere su titular.
Otros logros destacables son el Seminario de Estudios Afromexicanos, fundado en 1997, así como la Colección Africanías, con 16 volúmenes publicados, que reúne los resultados de investigaciones desarrolladas en tres décadas de trabajo, en el marco de diversos proyectos.
En colaboración con la Unesco, se ha impulsado el reconocimiento de varios sitios de memoria que aluden a la esclavitud o a los aportes de afrodescendientes, caso de la Plaza de Santo Domingo, en Ciudad de México; el Fuerte de San Juan de Ulúa y la localidad de Yanga, en Veracruz.
Se suma el Coloquio de Africanías, el cual se celebra anualmente en la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia. Se trata de un foro abierto al público, con más de 23 años de trayectoria, que promueve la discusión, reflexión y divulgación de temáticas que ayudan a entender la historia y el presente de estas poblaciones.
Un futuro más incluyente
Gracias al movimiento afromexicano que se desarrolló durante décadas de lucha, en 2019, se logró la modificación del Artículo 2 de la Constitución, por lo que hoy la población afromexicana es reconocida de manera oficial, no solo en las áreas académicas, sino también en la administración pública y en las políticas sociales.
“Para continuar abonando a una sociedad más equitativa es fundamental realizar investigación histórica y antropológica con rigor”, que atienda los problemas nacionales que viven estas comunidades, aseveró la antropóloga.
Hay muchos retos por resolver en las políticas públicas, además de diversas problemáticas a las que se siguen enfrentado las personas de estos grupos, por ello, la investigadora enfatiza el papel de la cultura, las ciencias sociales, la investigación y el patrimonio, para construir comunidades igualitarias, en las que se reconozca la multiculturalidad de nuestro país.
