Apoyan a 900 productores de agave para evitar perder sus cosechas

Guanajuato, Gto. La secretaria del Campo de Guanajuato, Marisol Suárez Correa, reconoció que los sembradíos de agave han sido abandonados en el estado, lo que genera malos precios para su venta.

Recordó que en 2025, se invirtieron tres millones de pesos para la capacitación de 900 productores, así como 1.1 millones de pesos, para campañas fitosanitarias.

“Sabemos que el cultivo presenta dificultades por el abandono y por mal precio, por eso la capacitación es fundamental para darle a conocer otras opciones de comercialización del agave para productores”.

Dijo que la estrategia de manejo sanitario es clave, para que no haya problemas de enfermedades en la planta o plagas en el cultivo.

Suárez Correa explicó que cuentan con el programa de manejo sostenible del agave, donde se busca intervenir de forma estratégica, para que generen un mayor impacto productivo.

Para ello, se elabora un proyecto para realizar un diagnóstico que permita determinar el número de beneficiarios, las hectáreas involucradas y sus condiciones productivas.

Explicó que irá dirigido a los siete municipios donde se produce el agave que son: Cuerámaro, Pénjamo, Abasolo, Huanímaro, Manuel Doblado, Purísima del Rincón y Romita,

“A los 900 beneficiaros que asistieron fue por convocatoria el año pasado, con base a criterios técnicos, priorizando unidades de producción activas en los siete municipios con denominación de origen, donde el cultivo tiene mayor relevancia económica y concentración productiva”.

Detalló que ya les han señalado a los productores, las maneras de aprovechar y hacer rentables sus agaves. Se les instruyó a mantener la sanidad vegetal para que no tengan problemas y, donde se registra una plaga o enfermedad, se atiende.

Recientemente, Hugo Martínez Tapia, del grupo Asesoría y Capacitación Integral (Acropodín), confirmó que el problema de sobreproducción detectado hace varios años se ha convertido en una amenaza real, para cientos de productores que ahora enfrentan pérdidas económicas y riesgos fitosanitarios, que podrían acabar con sus cultivos de agave.

Además señaló que se enfrentan a la infestación del famoso picudo, que es una plaga que se genera cuando los productores, al ver que ya no es conveniente mantener sus cultivos por la baja rentabilidad, los abandonan, provocando que se emplaguen y afecten a plantaciones vecinas.