León, Gto. Con el objetivo de fortalecer el reconocimiento, la inclusión y la garantía de los derechos humanos de las personas afromexicanas, el Gobierno de la Gente, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, realizó el foro «Afromexicanos en Guanajuato: memoria, identidad y garantía de derechos».
Este espacio de reflexión reunió a personas investigadoras, especialistas, representantes institucionales, organizaciones de la sociedad civil y liderazgos comunitarios, fue orientado a visibilizar la presencia histórica y actual de la población afromexicana en Guanajuato.
Desde el Gobierno de la Gente, se reafirmó el compromiso de reconocer la diversidad cultural, histórica y social del estado, entendiendo que Guanajuato no puede explicarse desde una sola raíz. La presencia indígena, mestiza, migrante y afromexicana forma parte de una historia compartida que debe ser reconocida, estudiada y atendida institucionalmente.
Durante la jornada se desarrollaron conferencias, paneles y la presentación del libro Guanajuato Multiétnico, con el propósito de generar conocimiento, visibilizar la presencia histórica de la población afromexicana en la entidad y avanzar en la agenda estatal que fortalezca las políticas públicas orientadas a la igualdad, la inclusión y la no discriminación.

La secretaria de Derechos Humanos, Liz Alejandra Esparza Frausto, destacó que el reconocimiento de la diversidad cultural representa un compromiso permanente del Gobierno de la Gente para garantizar que todas las personas ejerzan plenamente sus derechos.
Durante el evento se destacó que hablar de personas afromexicanas no implica abrir un tema nuevo, sino reconocer una presencia históricamente invisibilizada. Subrayó que los estudios sobre la historia
afrodescendiente muestran participaciones diversos aspectos de la vida económica, social, cultural, familiar, comunitaria y política de la Nueva España y del Guanajuato virreinal.
«Hablar de las personas afromexicanas en Guanajuato no significa abrir un capítulo nuevo, sino reconocer una presencia que siempre ha estado aquí, formando parte de nuestra historia, de nuestras comunidades y de nuestra riqueza cultural», afirmó Esparza Frausto.
El encuentro también permitió reflexionar sobre la importancia de comprender la identidad afromexicana desde una mirada amplia, crítica y respetuosa, que no se limite al fenotipo, al color de piel o a referencias biológicas aisladas, sino que considere la memoria histórica, las prácticas culturales, las formas de organización, la pertenencia colectiva y los procesos actuales de autorreconocimiento.
La titular de la dependencia señaló que este esfuerzo responde a la visión impulsada por la gobernadora Libia Dennise de construir un gobierno que reconozca, incluya y garantice los derechos de todas las personas, mediante acciones que fortalezcan la participación social, la generación de información y el diseño de políticas públicas con enfoque intercultural.
Subrayó que la publicación “Guanajuato Multiétnico”, a través de la y de la Subsecretaría de Atención a Pueblos y Comunidades Indígenas y Personas Afromexicanas que encabeza Saraí Núñez Crón, constituye una herramienta para ampliar el conocimiento sobre la diversidad que caracteriza al estado y fomentar nuevas investigaciones y espacios de diálogo.
«La diversidad no puede quedarse en el discurso; debe reflejarse en igualdad sustantiva, en inclusión, en oportunidades y en condiciones de vida dignas para todas las personas», expresó Liz Alejandra Esparza Frausto.
Como parte de las actividades del foro se impartió la conferencia «Población de Origen Africano en Guanajuato en los siglos XVII-XVIII», así como la presentación editorial de Guanajuato Multiétnico, que permite reconocer la presencia histórica y contemporánea de pueblos indígenas y población afromexicana, así como los desafíos que enfrentan para el ejercicio pleno de sus derechos.
Es una herramienta de reflexión y acción pública, al ofrecer elementos históricos, sociales, culturales y jurídicos para comprender la diversidad de Guanajuato. Su contenido invita a recuperar memorias, fortalecer investigaciones, abrir diálogos institucionales y generar políticas públicas que respondan a la realidad de los pueblos, comunidades y personas históricamente invisibilizadas.
