Santo Niño de Atocha
No sé si será la suerte o el destino, pero de que las protecciones de los santos existen, existen y suceden.
No sé si será la suerte o el destino, pero de que las protecciones de los santos existen, existen y suceden.
A veces ir de visita a algún museo o sala de exposiciones puede ser una experiencia aterradora.
A veces hay días que es mejor no salir de casa, porque los espíritus que vagan por las calles se presentan de manera inesperada.
Es inusual que se presenten casos como este en cualquier lugar del mundo, pero a veces saber que vives en una ciudad tan antigua, da pie a creer que las almas que han existido desde siempre aquí, se quedan…
Desde niñas habían estado unidas, en las buenas y en las malas y que ella, como hermana menor, siempre cedía ante los impulsos y caprichos de su hermana…
Cuando me contó esto, Don José estaba temblando, su voz se entrecortaba, su respiración era afanosa…