Desde el Faro

“EL CACARO”

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Historia de Guanajuato y el Cine Club

Desde el 4 de octubre de 1958, Felipe de Jesús López Márquez, quedó conectado al Cine Club de la Universidad de Guanajuato, y desde entonces no se ha despegado de él, su vida está “totalmente ligada” a ese espacio universitario, por ahí han transcurrido sus aventuras de adolescente y el amor.

Felipe es programador y supervisor de foros, pero su historia ligada al Cine Club se inició como simple espectador, aquella tarde sabatina, cuando en el Auditorio General se proyectaba la cinta “El Gran Vals”. “Era casi un niño, esa tarde tuve que escaparme de la casa porque había fiesta por el bautizo de mi hermano menor —Jorge— , pero como me interesaba más la primera proyección del cine universitario, ni modo, vi la película, y al regreso, aguanté los regaños de toda la familia”.

A la semana siguiente, se proyectó “Adiós Mr. Chip”, una película inglesa; después, “Sunset Boulevard”, que fue subtitulada al español como “El Crespúsculo de los Dioses”; “eran los tiempos en que en el Cine Club existía una dulcería , con chocolatitos y toda la cosa, pero sin palomitas, y los muchachos de entonces llegábamos con nuestras novias, muy de ‘mano sudada’”.

Otras películas memorables fueron: “Psicosis” y “Los Pájaros”, de Alfred Hickot, así como “Miguel Strogof, el Correo del Zar”, cintas en blanco y negro, de 35 milímetros.

Posteriormente, el Cine Club cambió de sede, para irse al Teatro Principal, donde, según recuerda don Felipe, se proyectó por última vez en México, “La Cenicienta”, de Walt Disney; “sólo había una copia en el país, entonces, imagínese, era la última oportunidad para verla, y el teatro se llenó en las 2 funciones, mucha gente se quedó afuera”.

“Era la época en que luego de la función nos íbamos a la “Casa Pablito”, una fonda estudiantil, que se encontraba en la esquina del Jardín de la Unión, frente al Agora del Baratillo; eran los tiempos en que el cine universitario tenía como competencia 2 salas comerciales: el Cine Colonial, localizado en lo que es ahora la Plaza Allende; y el Cine Reforma”.

Ya como trabajador del cine universitario, las satisfacciones han sido muchas para López Márquez: “poder programar ciclos de Orson Wels, Victorio de Sica, Fellini, Antonioni y Rossini, entre otros”.

También programar los ciclos del Oscar, la Muestra de la Cineteca y el Guanajuato Cine Europeo, que ya tiene su edición número 14, con proyecciones en diversos sitios de la ciudad , y en los campus de León, Irapuato y Celaya, son satisfacciones muy gratas para él.

Algo que goza con “mayor placer, es proyectar cine al aire libre en la escalinata del edifico central de la UG, además, un gran porcentaje de las proyecciones son gratuitas, eso quiere decir que cumplimos una función social muy importante que me hace más feliz”.

Platicar con él es una verdadera delicia, mezcla parte de la historia de la ciudad con las funciones de cine en Guanajuato; quiénes —y con quién— asistían a las funciones; las protestas estudiantiles ante la posibilidad de que fuese clausurada la sala de cine universitario; cómo era la ciudad, sus habitantes, lo que se oía en las calles, la presencia de Jorge Ibargüengoitia, el desarrollo y la caída del Colonial y el Reforma son algunos de los temas de la conversación.

Son muchas las anécdotas que relata, una de ellas se refiere a la forma en que Amat Escalante tomó como escuela al Cine Club de la Universidad de Guanajuato. “Sus papás nos lo dejaban encargado, tenía como 7 años, el niño recorría el cuarto de proyecciones y el archivo; veía películas que incluso estaban prohibidas para el público infantil; y aunque no lo crean, llegó a decir: ‘aquí será estrenada mi primera película’, por supuesto que nadie lo tomó en serio, pero al paso de los años, aquí se vio por primera ocasión su ópera prima ‘Sangre’ “. De igual manera, recuerda esos momentos aciagos cuando aún hace poco tiempo el público gritaba “¡cácaro!, ¡cácaro!” para protestar por la interrupción inesperada de las proyecciones, “nos poníamos nerviosos, pero nos acostumbramos”.

Rememora con especial afecto a Jorge Rogelio Pantoja Merino, quien fuera coordinador del cine club universitario, “por él aprendí el gusto por las películas silentes, con actores como Buster Keaton y Charles Chaplin; entre las obras preferidas de estos comediantes, las que volvería a ver “cuantas veces sean necesarias”, están: “El Maquinista de la General” y “El Gran Dictador”, la primera, con la actuación de Keaton, y la segunda, de Chaplin.

En cuanto a películas más recientes, tiene predilección por:”Lo que el Viento se Llevó”, “Casa Blanca”, “Cantando Bajo la Lluvia”, y “El Mago de Oz”.

En su rincón, donde se alcanza a ver un póster con la imagen de la Venus del Nilo, y el rostro de Dolores del Río, junto con otros carteles cinematográficos; y la computadora que anuncia el fallecimiento del actor Daniel Sutherland – ocurrida este 20 de junio – Don Felipe reitera que es muy feliz en el Cine Club de la UG, “siento que cumplimos una labor social importante, mostrar películas divertidas, de calidad, que ayudan a tener una vida más placentera”.