El programa incluyó obras de Rolón, Ponce y Tchaikovsky, fundamentales en la búsqueda de sus lenguajes musicales durante la juventud
Guanajuato, Gto.- En compañía del pianista Mauricio Nader, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) bajo la dirección del Mtro. Juan Carlos Lomónaco ofreció al público una velada de “Juego y romance” con obras de José Rolón, Manuel M. Ponce y Piotr I. Tchaikovsky, que destacan en el catálogo de sus autores por su búsqueda de un lenguaje propio al experimentar influencias musicales.

De acuerdo al comunicado de prensa, el concierto, en el Teatro Juárez, comenzó con El festín de los enanos (1925), de José Rolón, por la que recibió el primer premio en el concurso del Primer Congreso Nacional de Música, en la Escuela Nacional de Minería, estrenada por la Orquesta Sinfónica de México, bajo la dirección de Silvestre Revueltas. Con un tono popular y burlesco, junto a una melodía sentimental, la obra posee tintes nacionalistas e impresionistas, más en ella da muestra de una voz propia y de un dominio orquestal.
La noche continuó con el Concierto romántico (1911), para piano y orquesta en fa sostenido menor, de Manuel M. Ponce, una pieza de gran lirismo en la que se aprecian influencias de la música alemana en el compositor mexicano, así como la intensidad de los pasajes sonoros, destacando la interpretación de Mauricio Nader.
Con una destacada carrera desde la niñez, Nader cuenta con experiencia en los cuatro continentes, donde ha difundido la música mexicana, incluso ante personalidades diplomáticas, siempre destacando su calidez interpretativa y su dominio de un amplio repertorio. Actualmente es integrante de los Concertistas de Bellas Artes del Instituto Nacional de Bellas Artes, en calidad de primer concertino, al mismo tiempo que ejerce como docente y elabora proyectos de edición.
Finalmente, el programa concluyó con la Sinfonía núm. 2 en do menor (1872), de Piotr I. Tchaikovski, también conocida como “Pequeña rusa”. Aunque famosa por la representación de las emociones, cuya expresividad provoca catarsis en la mayoría de las personas, esta obra destaca por estar inspirada en una serie de canciones populares, típicas del folclor ucraniano. Esta fue revisada por su autor en varias ocasiones, hasta concluir la versión final, cuyo estreno ocurrió en 1881.
El próximo viernes 13 de febrero, la OSUG recibirá a la violinista Angélica Olivo para interpretar, por primera vez en Guanajuato, el Fandango, de Arturo Márquez, pieza para violín y orquesta. Además, será posible disfrutar de la Sinfonía núm. 1 en do menor, de Johannes Brahms. Boletos disponibles en la taquilla del Teatro Juárez.
