“Que las mujeres no tengan que trabajar el triple para demostrar su capacidad”, exhorta la Dra. Cristina Del Rincón, una de las galardonadas con el Premio a la Investigación “Wenceslao X. López”
Guanajuato, Gto.- Inspiración para mujeres y hombres en cuanto al desarrollo científico con compromiso social, así es la labor de la Dra. María Cristina Del Rincón Castro, investigadora del Departamento de Alimentos de la Universidad de Guanajuato (UG), quien cuenta con una trayectoria de más de treinta años guiada por su pasión y el amor al campo.

De acuerdo al comunicado de prensa, el pasado noviembre de 2025, la investigación de la profesora enfocada al control biológico de la plaga del gusano cogollero del maíz —de las más devastadoras a nivel nacional y que ha migrado a otros continentes— fue reconocida con el Premio a la Investigación “Wenceslao X. López Martín del Campo”, por su contribución al avance del conocimiento universal y el bienestar social.
Desde 2010 en el Laboratorio de Biotecnología Alimentaria y Agrícola de la UG, la académica ha dirigido a más de cincuenta estudiantes en el estudio de virus entomopatógenos (que matan exclusivamente a insectos), en busca de un bioinsecticida ecológico y con alta inocuidad alimentaria.
En esta misión, ha contado con la colaboración de la Dra. Elisabeth Herniou, de la Universidad de Tours (Francia), y del Dr. Jorge Ibarra, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional, además del apoyo de la Secretaría del Campo del Estado de Guanajuato y los financiamientos de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), por ser esta una investigación de frontera.
Fruto de su ardua labor, Cristina Del Rincón fue la primera mujer del Campus Irapuato-Salamanca de la UG en obtener el Nivel III en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) en 2024. Previamente, en 2023, recibió el Premio Nacional de Control Biológico, por parte de la Sociedad Mexicana de Control Biológico A.C., misma que presidió años atrás.
“Los premios han sido satisfactorios, pero siempre he dicho que los científicos debemos hacer ciencia por su calidad, no para perseguir reconocimientos. Para mí, más valioso que avanzar en el SNII es que un agricultor de temporal use nuestra tecnología; ellos son los receptores directos del conocimiento que generamos”, comentó la Dra. Cristina Del Rincón.
La mujer científica y el amor por el campo
“Mi amor por la biología viene desde niña. Crecí en Sinaloa, un estado agrícola, donde mi familia tenía tierras y, luego, una refaccionaria agrícola. Desde los 12 años, trabajaba ahí y convivía con agricultores. Me intrigaba cómo cultivaban y controlaban las plagas”, recordó la académica sobre la curiosidad inherente a su vocación científica.
“En la preparatoria, gané un concurso nacional de biología y me enamoré más. Yo quería estudiar agronomía o microbiología, pero me dijeron que esas carreras eran ‘de hombres’. Así que estudié biología y después vine a estudiar los posgrados”, indicó.
Como una joven estudiante foránea, Cristina cursó la Licenciatura en Biología en el Tecnológico de Los Mochis, Sinaloa, para migrar a Guanajuato y formarse en la Maestría y el Doctorado en Biotecnología del Cinvestav, en Irapuato. A partir de su experiencia, destacó que Guanajuato y la UG son líderes en innovación, tanto en temas agrícolas como en oportunidades para las mujeres.
Con evidencia en sus propias experiencias, es una realidad para la investigadora que aún existen limitaciones y discriminación por cuestiones de género en la ciencia: “Lo he vivido en el campo, ante la dificultad de convencer al agricultor sobre los beneficios para aplicar las alternativas y al no obtener financiamiento por carecer de ‘credibilidad profesional’ por ser mujer. Hay avances, políticas y convocatorias que promueven la equidad, pero el problema persiste”, comentó.
Por ello, la divulgación es otra de sus grandes pasiones, convencida de que “la ciencia se detiene cuando solo la hace una persona; necesitamos sembrar vocaciones desde edades tempranas”. A la par de su investigación en campo, destacan sus esfuerzos por despertar la curiosidad natural en cada niña, que “muchas veces se apaga socialmente”.
Mediante talleres interactivos sobre el cultivo de gusanos y el funcionamiento de los virus, tanto en espacios universitarios como en comunidades agrícolas, la profesora busca impulsar a las futuras generaciones de científicas y científicos, con la meta de normalizar las ciencias como profesiones equiparables a cualquier otra y accesibles para toda mujer que desee adentrarse en ellas.
“Es importante seguir luchando para que las mujeres no tengan que trabajar el triple a fin de demostrar su capacidad. Se cree que la ciencia es algo reservado para personas superdotadas y no es así. Todas las mujeres tienen potencial para ser científicas si encuentran su pasión y la desarrollan”, enfatizó.
Al recordar el origen de su vocación y el arduo camino para consolidarse como la mujer científica que es hoy, Cristina Del Rincón concluyó: “Cuando amas la ciencia, la sigues amando siempre; después de 30 años de trabajo, mucho más”.
La UG cuenta con numerosos programas de licenciatura e ingeniería, acreditados por su calidad, enfocados a las ciencias naturales y las ciencias agrícolas, así como posgrados afines que se ofertan en los municipios de Irapuato y Guanajuato. Es posible consultar los detalles en el siguiente enlace: www.ugto.mx/ofertaeducativa.
