Guanajuato, Gto. Reconocer a los guanajuatenses capitalinos por su trayectoria y trabajo, es una de las distinciones que resaltan en el viernes de Dolores, el día de las flores en la capital de Guanajuato.
Este año se recoció a Ana Elizabeth Reyes Rodríguez, dedicada al servicio social. También a J. Luz Velázquez Hernández, quien ha dedicado más de medio siglo a la formación deportiva, también a Juan Ignacio Rosas Díaz, músico, maestro y promotor incansable del canto litúrgico. En post mortem a Julián Espinosa Castillo.
El acto conmemorativo se realiza mediante una sesión solemne del Ayuntamiento de Guanajuato, en esta ocasión fue la sede el Teatro Juárez para recibir a los homenajeados y reconocerlos con la máxima presea.

En la categoría de Mujer, se reconoció Ana Elizabeth Reyes Rodríguez, quien destaca por los años de servicio que ha brindado a la comunidad. Ha estado en varias asociaciones civiles, grupos de voluntariado, así como la creación y Presidencia de Sumando Voluntades de Corazón.
Su trabajo generó que miles de personas reciban apoyos esenciales en momentos críticos, además de los recursos propios para la causa, ha gestionado donaciones con particulares, empresas y grupos organizados y han movilizado a la ciudadanía para sumarse a causas humanitarias.
En su mensaje expresó su alegría por reconocer la labor, que aclaró que no es de solo ella, sino de todos los voluntarios que se suman a las causas.
“Hacer complicidades es lo más valioso y lo que nos ayuda a hacer todo lo que nos planteamos, y más en la labor social, por eso comparto este reconocimiento con todos los que se han sumado para hacer sinergia para hacer que las cosas sucedan”.
En la categoría de hombre se entregó el reconocimiento a Luz “Cachorro” Velázquez Hernández, impulsor del deporte en la capital, quien ha transformado la vida de miles. Incluso, el Teatro Juárez se llenó de aplausos y porras, de todos los que, en algún momento, coincidieron con él y acudieron a acompañarlo.
Su vida ha sido dedicada al servicio hacia el deporte como una herramienta de transformación social, esfuerzo, disciplina, vocación comunitaria y compromiso con la juventud capitalina.

“Son 53 años dando clases de boxeo y estamos en la deportiva Torres Landa, muchas gracias por el motivo que me hicieron hoy”.
También se reconoció a Juan Ignacio Rosas Díaz, maestro y director del coro en el Templo del Oratorio, fue el pianista del coro de la Universidad de Guanajuato, organista cantor del Templo de la Virgen del Roble en la ciudad de Monterrey.
Ha compuesto piezas musicales religiosas para los santos de nuestros templos: para el Señor del “Aposentillo”, para “El señor de la columna”, para la “Virgen de los Dolores”, así como para las liturgias que se celebran durante el tiempo ordinario de la iglesia y la Semana Mayor.
“Lo recibo con emoción y enorme gratitud, lo recibo con humildad, porque se que este honor no me pertenece solo a mí, sino a todas las personas que han caminado conmigo a lo largo de tantos años de servicio a nuestra ciudad”.
Reconocen post Mortem a Julián Espinosa
En la categoría Post Mortem, se reconoció a Julián Espinosa Castillo. Desde muy pequeño fue educado en la música y a los 12 años ingresó a la banda del 12 regimiento de caballería. A los 15 años comenzó a tocar el violín y a componer piezas de corte popular.
Fue nombrado ayudante de la clase de música en el Colegio del Estado, precedente de la Universidad de Guanajuato, en esa etapa compuso la música para una obra titulada “Guanajuato gráfico”, también compuso la zarzuela “Mamá Carlota” y, derivado de sus éxitos en 1913 fue nombrado director de la banda de la Escuela Industrial.
Durante algún tiempo radicó en la Ciudad de México donde trabajó en la Sinfónica y en el Teatro Lírico hasta 1914 que fue nombrado director de la Banda de Música del Estado de Guanajuato”.
Son orgullo de Guanajuato
En su mensaje, la gobernadora Libia García Muñoz Ledo, recordó que el reconocimiento “Guanajuatense Distinguido” es una distinción otorgada a mujeres y hombres cuya vida, trabajo y compromiso han contribuido al desarrollo, prestigio y proyección de Guanajuato.
“Es un orgullo estar participando en esta sesión solemne porque hoy celebramos a quienes han hecho de la solidaridad una forma de vida”.
Reconoció a Ana Reyes, expresó que “es una mujer cuya historia es ejemplo de empatía activa y compromiso profundo”. También la trayectoria de los hombres, donde expresó su agradecimiento: “Gracias por recordarnos que la música también es memoria, identidad y comunidad; que cantar juntos es una forma de permanecer unidos”.
A reventar la capital
En este año la ciudad capital, en su centro histórico, lució abarrotada de miles de familias y turistas que se dieron cita para disfrutar de la tradición, el día de las flores, en donde pudieron comprar su cascaron de huevo adornado, diversas figuras, así como flores; además de ir por su agua o nieve en donde “lloró la virgen”.








Esta tradición tiene antecedentes desde el siglo XIX, con registros formales hacia 1885, cuando en casas, templos y antiguas minas se comenzaron a instalar altares dedicados a la Virgen de los Dolores, a quien los mineros adoptaron como su patrona buscando consuelo y protección ante los riesgos de su oficio.
Estos altares, conocidos como “Altares de Dolores”, se caracterizan por su carga simbólica, se decoran con flores, veladoras, papel picado, semillas germinadas, naranjas, y elementos que evocan el dolor y la esperanza.
