Guanajuato, Gto. Tras el incendio que se registró en la preparatoria de la Universidad de Guanajuato, en noviembre de 2024, los alumnos no han vuelto a las instalaciones originales, ubicadas en el centro de la ciudad de León.
Hoy es fecha que se usan instalaciones alternas para seguir brindando el servicio escolar, sin embargo, la rectora general de la UG, Claudia Susana Gómez López, informó que se llevará a cabo una sesión informativa, que será transmitida públicamente, para dar a conocer el estatus actual de la Prepa.
Luego de diversos análisis sobre las condiciones del inmueble, se solicitó un estudio al Centro Nacional de Prevención de Desastres, con el objetivo de evaluar la viabilidad de intervenir el edificio.
“Había distintos puntos de vista sobre qué hacer, si se puede hacer una intervención para poder recuperar el edificio, justamente por la parte histórica y había estudios que decían que el daño estructural es talque efectivamente pues no merecería la pena”, explicó.

Gómez López, recalcó que la prioridad será siempre garantizar la seguridad de la comunidad estudiantil, que son alrededor de mil 600 alumnos, así como del personal docente y administrativo.
Subrayó que “lo primero es la vida de nuestros estudiantes; no se puede poner a ninguno en riesgo”.
Por ello es que hoy las actividades académicas continúan de manera presencial en tres sedes alternas: en la calle 16 de Septiembre, en la calle de Lerdo de Tejada y en un edificio ubicado en la calle 20 de Enero.
Reconoció que el cambio representó dificultades al inicio, sin embargo, el funcionamiento se ha estabilizado y las clases se desarrollan con normalidad, aunque con áreas de mejora.
“Al principio fue muy difícil, pero ahora ya está funcionando, obviamente como todo en la vida no es perfecto, pero estamos haciendo el máximo esfuerzo para que justamente nadie pierda justamente esta enorme oportunidad que es de estudiar”, dijo.
Sobre el futuro del inmueble, la rectora de la máxima casa de estudios indicó que existen distintas rutas posibles, como reforzar la estructura o demolerlo; sin embargo, ambas opciones requieren una inversión económica significativa con la que actualmente no se cuenta.
“Necesitamos dinero, la realidad es que no tenemos dinero, entonces de momento lo mejor que podemos hacer, la mejor solución es la que tenemos ahora”.
Finalmente, recalcó que en la próxima sesión informativa, se ofrecerán más detalles sobre las conclusiones de los estudios y las posibles acciones a implementar.
