Guanajuato, Gto. Después de tres meses cerrada, la zona arqueológica Cañada de la Virgen, ubicada en San Miguel de Allende abrirá de nueva cuenta sus puertas. Lo más importante, es que se rescató la zona de templos para respetar los usos y costumbres de los pueblos originarios y que pasen, sin impedimentos, para realizar sus ritos y ceremonias.
El evento de reapertura será el próximo domingo a las 12:00 de la tarde, y esto se consiguió luego de consolidarse el proceso de expropiación por causa de utilidad pública de 701 hectáreas alrededor del sitio prehispánico.
El director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Omar Vázquez Herrera, expresó que esta reapertura permitirá fortalecer la protección, conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural de Guanajuato, además de garantizar el acceso público a uno de los sitios arqueológicos más importantes y visitados del estado.
“En esta nueva etapa de Cañada de la Virgen, establecemos una mayor cercanía, sobre todo con las comunidades indígenas, con la intención de lograr un mayor compromiso y participación en la salvaguarda del patrimonio”.

Este espacio representa un área sagrada para las comunidades otomí-chichimecas y otros pueblos indígenas de Guanajuato y Querétaro.
El director del INAH señaló que actualmente se desarrollan diversas líneas de investigación en la zona arqueológica, entre ellas estudios de ADN, análisis de paisaje mediante tecnología LIDAR, materiales inmersivos y estudios de arte rupestre, lo que posiciona a Cañada de la Virgen como una de las zonas arqueológicas más estudiadas del país.
Como parte de la reapertura, se prevé realizar una ceremonia simbólica con la participación de comunidades indígenas y visitantes, con el objetivo de celebrar la recuperación y preservación de este patrimonio arqueológico de Guanajuato.
“Es importante mencionar que, además, se están emprendiendo una serie de acciones de difusión de la zona arqueológica para dar a conocer la reapertura, y en ese sentido es de la mayor importancia mencionar que, además de la investigación y la conservación del sitio, también se incluirán acciones de divulgación para la difusión”.
Por su parte, Jesusa Rodríguez directora de Teatro y asesora de la presidenta de la República, reconoció que no se tenía información sobre el proceso de expropiación hasta el día de hoy.
Lo que se busca es respaldar la conservación de la zona arqueológica Cañada de la Virgen, considerada uno de los sitios sagrados y patrimoniales más importantes del estado.

“Es un territorio sagrado multiétnico que alberga vestigios ancestrales y conjuntos arquitectónicos aún no explorados en su totalidad”.
Detalló que las excavaciones comenzaron a finales de la década de 1980 bajo la dirección del arqueólogo Luis Felipe Nieto Gamiño, quien impulsó desde el año 2000 la propuesta de expropiar más de 700 hectáreas para garantizar la conservación e investigación del sitio.
El polígono original formaba parte de un extenso latifundio que cambió de propietarios durante el periodo colonial y el siglo XX. En 1999, más de cinco mil hectáreas del predio fueron vendidas a una ciudadana de nacionalidad alemana-argentina por 800 mil pesos, de acuerdo a los documentos notariales encontrados.
Jesusa Rodríguez dijo que la recuperación de 701 hectáreas enmarca el reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos originarios y en el Plan de Justicia Chichimeca-Otomí, siendo una reivindicación histórica para las comunidades indígenas de la región.
“Además de ser la recuperación de un lugar sagrado de incalculable valor patrimonial de México, se convierte en una reivindicación de los pueblos originarios de esta región sojuzgados y despojados históricamente”.
Aclaró que el proceso de expropiación no ocurrió de manera abrupta, ya que durante más de cuatro años se intentó alcanzar acuerdos con la empresa propietaria del terreno. Ante la falta de consensos, el Gobierno de México emitió el decreto de expropiación por utilidad pública, firmado el 30 de diciembre de 2025 por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y vigente desde el 6 de enero de 2026.
Posteriormente, el 22 de enero de 2026, personal de la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y elementos de la Guardia Nacional tomaron posesión pacífica del polígono expropiado e instalaron señalética de propiedad federal en el acceso principal de la zona.
Además, se destacó que las comunidades indígenas cercanas ya cuentan con ingreso gratuito a las zonas arqueológicas de la región, y se planteó como objetivo ampliar este beneficio a pueblos originarios de todo el país, así como facilitar la realización de ceremonias, ofrendas y prácticas tradicionales en estos espacios sagrados.
Finalmente, se anunció la puesta en marcha de un plan de manejo y diversas actividades culturales y de difusión para acercar la zona arqueológica a la población y fortalecer el vínculo de las comunidades con este patrimonio histórico de Guanajuato.
