FRANCISCO MONTERO: UN HUMILDE “CABALLO” QUE LLEGÓ HASTA ESTADOS UNIDOS Y EUROPA

Guanajuato, Gto.- Con una niñez rodeado de sacrificios, desde participar descalzo en su primer carrera a los 11 años, su labor como pastor de rebaño, y luego con una destacada trayectoria atlética que lo llevó a Europa y Estados Unidos, Francisco Montero Mendoza “El Caballo de Villagrán” se convirtió en uno de los mejores fondistas que ha dado el estado de Guanajuato y la región.

Apodado “El Caballo”, por el cierre que le imprimía en sus carreras, por lo que recuerda que gente le decía que parecía “caballo desbocado”, actualmente a sus más de seis décadas de vida se mantiene activo y aún asusta con su “galope” en las carreras donde se presenta, en la categoría para mayores de 60.

El Caballo Montero, luego de destacar en las justas de la región y el país, viajó de indocumentado a Estados Unidos, donde corrió algunas de las más famosas carreras de la Unión Americana, lo que luego lo llevó con su equipo de California a correr importantes eventos en Madrid y Barcelona. Su ingreso al mundo del atletismo de fondo, El Caballo Montero, lo tiene fresco en su memoria.

¿Cómo empiezas en esto del atletismo, de las carreras?
“Donde empecé fue en las carreras de barrios, aquí en mi calle prácticamente. Eso se vino a generar desde las Olimpiadas del 84. Pero antes yo ya corría, desde el 73 o 74, cuando estaba chiquillo, como de 8 o 9 años.

¿Y empezabas ganando o te costaba?

“No, yo era de los del bulto. Había mucha diferencia con los demás porque aquí no había categorías, todo era libre. No sabían de categorías ni nada.

¿Y cómo vas evolucionando hasta tener éxito?
“Pues carreras no había tantas como ahora. Había unas dos carreras al año y yo iba ahí echándole ganas, aunque casi siempre llegaba al último. andaba solo, de pata de perro. Soy de barrio, del Barrio de la Palma, aquí en Villagrán. Saliendo de la escuela me iba a cuidar chivas. Vengo de escasos recursos, me iba al campo a comer mezquites, los agricultores me daban melón, pero la verdad sí disfruté esa época, yo pensaba que la vida era tener dinero y un carro del año, pero no es cierto”.

¿Andabas descalzo?
“Sí, descalzo. No había para calzado.

¿Y corrías descalzo también?
“Sí. Antes no había tanta contaminación ni vidrios en los caminos”.

¿Qué te decían tus papás?
“Pues nada, éramos 11 hermanos y prácticamente nací libre. Ni llegaba a dormir y a veces ni a comer.

¿Ibas a la escuela?
“Sí, estudié hasta sexto de primaria. luego saqué la secundaria abierta y estuve un año en la prepa, pero ya no seguí.

¿Siempre trabajando?
Sí, desde chiquillo. Primero cuidando chivas y luego entré a una fábrica llamada Velcon, que hacía flechas de velocidad constante para carros.

¿Y seguías corriendo?
“Sí, pero entrenaba solo. Dos o tres veces por semana. No había entrenadores ni quien nos guiará.

¿Cuándo sentiste que sí tenías cualidades para correr?
“Como a los 19 años, cuando gané mis primeras carreras y les empecé a ganar a los buenos de antes. Ahí dije: “Ah, c…n”. Pero luego veía a Rodolfo Gómez y decía: “Estos sí corren duro”.

¿Te inspiraste con Rodolfo Gómez?
“Más bien me inspiré, cuando vi otro deporte, la caminata, cuando ganaron Raúl González y Ernesto Canto en caminata, en las Olimpiadas del 84”.

¿Cuál fue tu primera carrera fuera de Villagrán?
“En Celaya. Hasta ahí llegaba mi alcance en ese tiempo”

¿Y cómo te fue?
“Gané. Era una carrera de barrio”

¿Quiénes eran los buenos en Guanajuato en esos tiempos?
“Andrés Torres, Carlos, Juan Carlos Chávez, Gabriel Montero, Lino Rivera, Arturo González. Y más adelante Polín Caudillo, que para mí ha sido el mejor atleta de Guanajuato”.

¿Después empezaste a salir del estado?
“Sí. En el 86 gané un selectivo de 10 kilómetros aquí en Celaya para representar a Guanajuato y nos fuimos a competir a Toluca”.

¿Y entrenaste con Rodolfo Gómez?
“Sí, entrenamos en Toluca. Ahí en el Nevado de Toluca durábamos 21 días para aumentar glóbulos rojos y ya bajando al nivel del mar volabas:.

¿Con quiénes estabas ahí entrenando?
“Con Andrés Espinosa, Isidro Rico, Alejandro Suárez, Germán Silva, Isaac García… puros grandes”.

¿Y Rodolfo los apoyaba?
:Sí, mucho. Nos llevaba despensa allá arriba y nos decía a qué carreras ir. Él siempre buscó medallas para México.

¿Y te empezó a caer dinero por correr?
“Sí. En el 89 me fui a Estados Unidos de mojado. Yo decía: “Voy a ir a correr”, aunque también trabajé de jardinero y de lo que hubiera”.

¿Cómo te fue allá?
“Francisco Mendoza: Cuando llegué me pusieron una chi…ga. Aquí era de los mejores y allá no. Allá los entrenamientos eran de otro nivel”.

¿Trabajabas y entrenabas?
:Sí, al principio. Luego ya encontré apoyo con un equipo en California llamado Walnut Mountain Rollers.

¿Eran latinos?
“Sí, y nos apoyaban bastante”.

¿Cuánto tiempo estuviste allá?
“Como seis años, más otros años yendo y viniendo. Ahí también me junté mucho con Jesús Armando Torres, “Chuchín”.

¿Y llegaste a Europa?
“Sí, fui a Barcelona y Madrid. Se dio porque en Estados Unidos había managers que nos jalaban”.

¿Cómo eran las carreras allá?
“Diferentes. La gente paga para entrar, al estadio, como en el fútbol. Todo es más profesional.

¿Qué carreras importantes ganaste?
“La más importante fue Carlsbad 5000, en California. Esa es rapidísima. También corrí en San Diego, Boulder y muchas más”.

¿Que era lo tuyo; el medio maratón o el maratón?
“Lo mío eran los 10 y 15 kilómetros. Corrí un maratón en Torreón sin prepararlo bien, iba bien, para 2:09 o 2:10 hasta el kilómetro 30, pero me troné por falta de preparación y alimentación”.

¿Por qué crees que ahora les cuesta tanto a los corredores mexicanos bajar o por lo menos acercarse a 2:10 en maratón?
“Porque falta visión. Antes buscábamos gloria y medallas. Ahora muchos prefieren ganar dinero en carreras locales cada semana”.

¿Y económicamente te fue bien?
“Sí y no. Los billetes fuertes están en el maratón. Pero no me quejo, estoy mucho mejor de como estaba antes”.

¿Fuiste funcionario en Villagrán?
“Sí, fui director de la COMUDAJ del 2009 al 2012.

¿Y tu familia?
“Bien. Tengo tres hijos, todos estudiados. Ninguno quiso correr”.

¿A Quiénes consideras los mejores corredores del estado?
“Chuchín (Jesús ArmandoTorres), Polín (Apolinar Caudillo), Juan Carlos Chávez, Carlos Cordero. Pero Polín tenía unas cualidades impresionantes”.

¿Y de Villagrán?
“Prácticamente yo fui el único que llegó a competir internacionalmente”.

¿Las lesiones te respetaron?
“Sí, casi no me lesioné. Aún me cuido mucho, voy al gimnasio, y ahora si cuido la alimentación y el descanso”.

¿Qué opinas de Laura Galván?
“Mis respetos. Tiene mentalidad y conocimiento. Se fue a entrenar con las mejores en Estados Unidos y eso la hizo crecer”.

“Entonces recomiendas salir de México para crecer deportivamente.
“Sí. Aquí está difícil. Si aquí eres el primero, allá eres el cien”.

¿Qué consejo le das a la juventud?
“Que tengan visión triunfadora. Todo cuesta. La vida es dura, pero bonita. Y que hagan deporte, el que sea”.

¿Les recomendarías el atletismo?
“Sí, porque el atletismo te cambia la vida y la mentalidad”.

Francisco Montero Mendoza, El Caballo, ha sido figura del atletismo de fondo por muchos años en el estado de Guanajuato y otras entidades de la región, con múltiples triunfos en diversas e importantes carreras y en la actualidad se mantiene activo en la categoría de más de 60 años y como apunta, así seguirá, ya que no sabe cuándo parará, con las remembranza de un niño que entraba a las carreras descalzo, hasta llegar a algunas de las mejores justas de Estados Unidos y Europa.