Guanajuato, Gto. Tras décadas de prestar su servicio a la cultura y lectura, la librería Porrúa cerró sus puertas en Guanajuato capital.
Esta sucursal de Porrua llegó a la ciudad de Guanajuato a finales de los años 90’s, en su domicilio de la calle Alonso, en el centro histórico. Posteriormente se mudó a la plaza El Cantador, muy cerca de la entrada de la ciudad, aunque solo fueron unos cuantos años, después se mudó a lo que sería su última sede, en la Plaza de La Paz #53.
Con este cierre, la capital se queda sin librerías en donde consultar novedades editoriales o comprar libros nuevos, dejando como única opción la compra en línea o el acudir a otra ciudad.
Está pérdida es importante para la vida cultural de la ciudad y evidencia la falta de políticas públicas para fomentar la lectura y preservar estos espacios, expresó Mauricio Vázquez González, promotor cultural y exdirector de Editorial la Rana.

“La librería Porrúa es un negocio a nivel nacional, tienen estas tiendas de libros en muchas partes de la República, pero es muy sintomático y alarmante que la de Guanajuato cierre, se adolece una vez más de librerías”.
Dijo que, aunque actualmente muchas personas adquieren libros por internet, el acceso digital no sustituye la experiencia de acudir físicamente a una librería, especialmente para el lector común.
“Una librería, además de ser un punto de encuentro, es un espacio idóneo para el diálogo entre los lectores y los libros. Si no tenemos estos espacios, dónde los vamos a conseguir”.
Asimismo, lamentó los bajos índices de lectura en el país y consideró preocupante que cada vez existan menos lugares destinados al acceso a libros y a la formación cultural de la ciudadanía.
Vázquez González advirtió que en Guanajuato capital prácticamente ya no existen librerías de cadena y recordó el cierre de la antigua Librería de Cristal como otro golpe para la vida cultural de la ciudad.

“En una ciudad como Guanajuato, no es posible que no exista una librería de ese tamaño”.
Sobre las acciones necesarias para revertir esta situación, consideró urgente una estrategia conjunta entre los distintos niveles de gobierno para impulsar políticas públicas enfocadas en el acceso a los libros y el fortalecimiento de espacios culturales.
Como ejemplo, mencionó casos internacionales como Francia y Argentina, donde existen leyes y apoyos dirigidos a proteger librerías independientes y de barrio.
“La gente necesita comer, pero también necesita leer, recrearse, formarse y tener espíritu crítico. Todos necesitamos libros para ser mejores ciudadanos”.
Finalmente dijo que espera que el cierre de Porrúa no sea definitivo y se busque otro espacio para mudarse. Hasta el momento la compañía no ha dado una postura sobre el cierre de Porrúa en la capital y sí será definitivo o no.
