Guanajuato, Gto. La secretaria de las Mujeres de Guanajuato, Itzel Balderas Hernández, informó que trabajan en la implementación de estrategias para visibilizar las distintas realidades que enfrentan las mujeres en el estado, particularmente aquellas relacionadas con las labores de cuidado y la desigualdad en el uso del tiempo.
De acuerdo con datos presentados por la dependencia, las mujeres guanajuatenses destinan en promedio hasta 44 horas semanales a actividades de cuidado no remuneradas, como la atención de hijas e hijos, personas enfermas y adultos mayores. En contraste, los hombres dedican alrededor de 17 horas semanales a estas tareas.
Señaló que esta carga limita las posibilidades de las mujeres para continuar sus estudios, incorporarse al mercado laboral formal o acceder a procesos de capacitación y desarrollo profesional.

Incluso reveló que, en muchos casos, las mujeres interrumpen su formación académica desde secundaria o preparatoria debido a matrimonios tempranos, maternidad o responsabilidades familiares, lo que posteriormente se convierte en una barrera para su crecimiento económico y personal.
Itzel Balderas dijo que en Guanajuato son alrededor de un millón 200 mil mujeres las que participan en la economía estatal, aunque una parte importante aún lo hace desde la informalidad.
La dependencia destacó que también persisten estigmas sociales relacionados con la maternidad y el trabajo, pues cifras internas muestran que un 61 por ciento de la población, mantiene percepciones negativas hacia las mujeres que trabajan fuera del hogar.
Ante este panorama, se impulsan políticas orientadas a mejorar las condiciones de las mujeres, fomentar su autonomía y promover una distribución más equitativa de las labores domésticas y de cuidado.
Como parte de estas acciones, recientemente se firmó un convenio con el Sistema Estatal DIF para fortalecer el Sistema Estatal Integral de Cuidados, mediante el cual se busca promover la crianza positiva y la corresponsabilidad familiar.
Las autoridades explicaron que el objetivo es que las tareas de cuidado no recaigan únicamente en las madres, sino que sean compartidas entre todos los integrantes de la familia, permitiendo que las mujeres también tengan tiempo para su desarrollo personal, profesional y bienestar emocional.
