Guanajuato, Gto. La justicia para Ángel Yael llegó tarde y a medias, pero llegó, expresó Norma Lucia Rangel, madre del estudiante universitario, después de conocer la declaratoria de culpabilidad que emitió la jueza Verónica Sandoval, en contra de los elementos de la Guardia Nacional que le quitaron la vida a su hijo y hoy se encuentran a la espera de la sentencia final.
“Agradecida porque se da un fallo a favor, como debería de ser, tomando en cuenta que no se podía defender lo indefendible. Entonces, aun así, con el equipo nos arriesgamos a llegar hasta aquí y pues gracias a Dios se consiguió”
El estudiante de Agronomía de la Universidad de Guanajuato, en el campus del Copal en Irapuato, fue asesinado el 27 de abril de 2022, cuando elementos de la Guardia Nacional abrieron fuego en contra del vehículo en el que se desplaza Ángel acompañado de otros 4 estudiantes.
Desde ese momento se dijo que la actuación de los agentes fue por una persecución por el delito de huachicoleo, sin embargo, la jueza Verónica Sandoval, expuso que, tras el desahogo de pruebas, no quedaba duda que su actuar fue con alevosía y ventaja.
Para ayer miércoles se citó a las estudiantes víctimas para que declararán y se conocieran las afectaciones físicas, emocionales y psicológicas que el hecho les causó y determinar la sentencia final por el delito de daños, así como su debida reparación.

Jesús Ángel, quien permanece en prisión preventiva, así como Iván “N” quien hasta el momento está en libertad condicional, ambos elementos de la GN relacionados al caso, se les acreditaron tres delitos: daños, homicidio culposo y homicidio en grado de tentativa.
La madre del estudiante fallecido, Lucia Rangel, recordó que la lucha no solo fue por su hijo sino por sus compañeros, por lo que espera que este caso quede como ejemplo de que alzar la voz rinde frutos.
“Espero que esto sirva para que lo piensen un poquito más antes de tomar una decisión que errónea, que tristemente acaba con la vida de no solo un estudiante, sino con toda una familia”.
Además, la señora Lucia expresó que su hijo sigue presente en su vida, porque mantiene su cuarto intacto, su hermana lo recuerda a diario, incluso sus compañeros llegan a ir a la casa y piden estar con ellas para recordar a Ángel Yael como lo que era, un joven con grandes sueños y aspiraciones, alegre, responsable y lleno de vida.

“Su habitación está intacta, únicamente entramos a hacer el aseo, pero Ángel sigue viviendo en nosotros porque también es algo bien lindo, que si tenemos alguna salida, si quieres, a la tienda, llevamos algo para él (…) Ángel no está olvidado en mi casa, Ángel vive con nosotras y sí, es quien nos mantiene de pie”.
La mamá de Ángel reconoció y agradeció el apoyo de la Universidad de Guanajuato ya que desde el comienzo le ofreció el apoyo jurídico y legal para el caso y en ningún momento la dejaron sola.
Agradeció al ex rector de la máxima casa de estudios, Luis Felipe Guerrero Agripino y a la actual rectora general, Claudia Susana Gómez López, porque dijo que no soltaron el caso y estuvieron en los tiempos más difíciles, no solo en la parte legal, también en la parte psicológica.
“Agradecerles a todas las personas que están a mi lado, a las personas que a lo largo de estos cuatro años, 16 días, me han acompañado a la rectoría general, al doctor Guerrero, que en ese momento es el rector general de la Universidad de Guanajuato, quien le alza la voz y decide que este juicio se lleve a cabo, porque hay que ser realistas, sola yo no hubiera podido”.
Hizo un llamado a las autoridades a generar conciencia de estos actos, a trabajar por la seguridad de todos y apoyar todas las causas, que hay muchas que no logran avanzar por la falta de recursos.

Durante la audiencia, la defensa y el Ministerio Público solicitaron a la jueza que se considerara la pena máxima para los dos señalados, considerando el daño que se generó con sus actos que llevo a que perdiera la vida Ángel Yael, así como daño a tres de sus compañeros que viajaban en la camioneta y los daños a las víctimas indirectas.
En el alegato de inicio se argumentó que para los dos imputados se tendrían que dar las penas máximas de cada delito, debido a las secuelas de sus actos.
Sobre la reparación de daños, detallaron que se tendría que cubrir el menoscabo de las víctimas, es decir, los gastos generados. También los costos de honorarios legales, así como también la indemnización de muerte y daño moral. Solicitaron que se haga una disculpa pública por parte de la Guardia Nacional.
Asimismo, solicitaron que, en la reparación de daños, a la familia de Ángel Yael se les pague 16 millones de pesos, mientras que para los compañeros que viajaban en la camioneta, que son tres, se dieran 2.8 millones de pesos.
