Histomagia

MALA SOMBRA

Las noches en Guanajuato son tan frías en estos tiempos en que el clima se ha vuelto tan impredecible, lo que sí es esta ciudad me gusta cuando el viento llega por las noches y te envuelve siendo una caricia para el alma, porque sí es cierto, sientes que el aire te despoja de las malas vibras y malochas que las brujas de por aquí te hayan puesto.

Este lugar suele estar cargado de relatos de fantasmas y apariciones, aquí descansan (o no) debajo de esta ciudad, en el otro Guanajuato, las almas de los que quedaron enterrados por ls inundaciones que ha habido. Eso sí, el centro histórico muchas personas entre estos vientos ven en cómo andan deambulando diversos seres distintos a los humanos, viviendo así experiencias extrañas.

Por ello es que muchas personas, sobre todo en las noches y en las madrugadas, ven espectros que cruzan las plazas con una lentitud que parece que no se quieren ir, y de hecho es así, los fantasmas que viven aquí entre nosotros, se quedan porque aman esta mágica ciudad. Algunos se ven claramente, otros sólo son vistos con el rabillo del ojo y al voltear de frente y ya no hay nada. Algunos trasnochadores dicen que los ven y frente a ellos se esfuman.

Lo claro aquí es que se ven tan nítidamente como si fueran personas, pero la cosa cambia cuando  lo que ves son sombras, sí sombras amorfas, o con forma humanoide, o a veces humanas, porque, dicen los que saben, que las sombras pueden ser personas después de muertas; otros aseguran que las sombras son entes que quieren obtener más energía de los cuerpos humanos..

Esto hace que las almas se arraiguen en ese lugar y les cuesta trabajo irse porque no se percatan de que ya murieron, ellos piensan que es normal que aún viven. Es la aparición es la silueta, es la figura, es la sombra, Luis Carlos fue testigo de su presencia.

Lo que sí es esta historia de mi amigo muy diferente a todas las histomagias que me han contado.

Luis Carlos vive por Mexiamora y muchas veces ha llegado muy tarde a su casa ya sea por trabajo o por alguna fiesta, o incluso sólo por pasear en el Guanajuato de noche, de madrugada. Esa vez todo era una vivencia normal en esta ciudad mística iluminada con sus luces amarillas.

Me cuenta mi amigo que esa madrugada en que subía ya a su casa, se quedó de pie volteando al cielo para ver si lograba mirar algunas estrellas, el viento lo abrazaba, cerró los ojos para disfrutar ese instante, cuando abre los ojos, voltea al piso y ve de  frente a su sombra inmóvil cómo él, todo perfectamente normal;  de pronto su sombra se hace a un lado, es decir, se desliza rápidamente hacia su derecha, mi amigo piensa que es su imaginación, pero no. Al voltear el hacia la izquierda ve cómo una sombra solitaria se acerca a su sombra y trata de acercarse tanto como queriendo absorberla, la sombra de mi amigo se desliza aún, contra toda física, detrás de él, pero no desaparece, se escuda en el cuerpo de Luis Carlos. No hay duca: la sombra agresiva la quiere atrapar.

Muerto de miedo, mi amigo sólo atina a voltear a todos lados para saber de dónde viene esa sombra, no hay nadie ahí, es entonces que lo único que se le ocurre es voltear, agacharse y abrazar a su sombra con su cuerpo vivo, para protegerla. Aterrado se le queda viendo a la mala sombra que al sentir el cuerpo físico de mi amigo crece de forma descomunal y se desaparece ante sus ojos.

Pese al terror sentido, Luis Carlos se reincorpora y ve hacia el cielo, suspira aliviado, regresa su mirada al piso y ahí está su sombra, tal como siempre, como si no hubiera pasado nada. Ël sólo mueve la cabeza como no creyendo lo que le había pasado, su sombra lo imita, como debe ser, y ya mejor ambos se van para su casa que está ahí en el callejón de Perros Muertos. Eso sí, ahora sabe que su sombra es parte de él y que ¿por qué no? igual  nuestra sombra es parte de nuestra alma por eso esas malas sombras las buscan.  

Cuiden su sombra.

Dicen los que saben que aunque no nos demos cuenta ante nosotros interactúan energías asociadas a lo negativo que son como programadas a repetirse una y otra vez en este plano; estas energía que se quedan plasmada son energías no liberadas que andan circundantes, porque tal vez fallecieron de manera trágica y no saben que ya están muertas.

¿Quieres conocer a Luis Carlos? Ven, lee y anda Guanajuato.