Vicente Quirarte, constelación de saber y conocimiento

Será recordado por su profunda pasión por las letras y su gran amor por la Ciudad de México

El poeta, escritor, y Premio “Xavier Villaurrutia” 1991, Vicente Quirarte Castañeda, nació y murió en la Ciudad de México. Su existencia, enmarcada con letras, palabras e ideas del más alto nivel académico e intelectual, transcurrió del 19 de julio de 1954 al 11 de agosto de 2026. Su obra ha pasado al terreno donde habita el saber y el conocimiento hispánico.

Hace aproximadamente dos meses asistió a El Colegio Nacional, institución fundada en el año 1943 y a la que él ingresó el 3 de marzo de 2016. Aún vibran en el salón principal de ese viejo edificio las palabras de su lección inaugural, titulada “El laurel invisible”, la cual respondió el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma. Un discurso memorabilísimo.

Quien esto escribe lo entrevistó en diversas ocasiones. Pero hace dos meses no. En silla de ruedas, visiblemente cansado, y con una enfermera atenta a su lado, el Doctor Quitarte observaba a su alrededor prácticamente sin hablar. Muchos fueron los temas que él supo cultivar y compartir. Sobre la muerte, decía que hacía “más presente a algunas personas”.

Como durante la entrevista realizada en abril de 2019 en ocasión del primer aniversario luctuoso del narrador y traductor Sergio Pitol Demeneghi (Puebla, 18 de marzo de 1933-Xalapa, 12 de abril de 2018). Quirarte lo recordó en esa ocasión como “un muy buen artesano frente a su máquina de escribir. Éramos vecinos y nos frecuentábamos mucho”.

Recordó que lo visitaba por las noches, luego de ir a la escuela. Por eso su amistad creció extraordinariamente, también por eso le dolió mucho la muerte física de su camarada Sergio. “Para mucha gente se cumple un año ‘sin’, yo digo ‘con’ Sergio Pitol, porque la desaparición física de un escritor obliga a leerlo más y a tenerlo más vigente que nunca”.

De acuerdo con Quirarte, “la lectura nos hace estar siempre con él, por eso Sergio todavía nos acompaña”, sostuvo enfático el Académico de la Lengua. Ahora, esas palabras que el Doctor Vicente dedicó a su amigo lo miran a él. Toca hoy al mundo leer a este malogrado hombre de letras para que su memoria y su legado se mantengan vivos eternamente.

En otra ocasión, dijo que esos encuentros le daban pena porque mientras a veces llegaba a la casa de su vecino Sergio, luego de fiestas y reuniones con otros amigos, Pitol estaba trabajando hasta bien entrada la noche. “Al mismo tiempo eso me tranquilizaba, y más hoy, que lo tengo y tenemos como compañero permanente luego de su muerte física”.

Como a Sergio Pitol, uno de los grandes prosistas en su idioma, a Vicente Quirarte el mundo debe su amor al español, porque el amor que ambos tuvieron por su idioma los llevó a escribir algunas de las páginas más importantes de la literatura del Siglo XX, y en su caso del XXI. Diversas editoriales tienen en sus acervos las grandes obras de ambos.

Poeta, dramaturgo, cronista, investigador, funcionario universitario y miembro de serias y reputadas corporaciones locales como la Academia Mexicana de la Lengua y El Colegio Nacional, Vicente Quitarte Castañeda deja un legado monumental en las letras mexicanas e iberoamericanas. Ayer mismo, El Colegio Nacional informó su deceso, a los 72 años.

Por la noche, tocó al presidente en turno de esa institución, Leonardo López Luján, dar el pésame a familiares, colegiados y amigos: “Con la más profunda tristeza comunicamos el fallecimiento de Vicente Quirate Castañeda, insigne miembro de El Colegio Nacional y uno de los más destacados, poetas, ensayistas, narradores y dramaturgos que ha dado México”.

Añadió que “Vicente Quirarte se distinguió a lo largo de su fructífera carrera profesional no solo como literato, sino como un comprometido profesor y funcionario de nuestra máxima casa de estudios. Fue reconocido tanto en el país que lo vio nacer como en las instituciones más ilustres del extranjero. Su muerte deja un lugar irremplazable, pero estamos seguros de que su obra y su recuerdo estará entre nosotros. Descanse en paz”.

Vicente Quirarte afirmaba que el secreto no es ser joven, sino mantener la juventud, la inconformidad ante la idea que no prospera, la frase mal articulada, el proyecto superior al pensamiento. Fiel a estos principios, impartió cátedra libre en El Colegio Nacional sobre literatura mexicana, narrativas extranjeras e historia de la Ciudad de México.

Ejemplo de su quehacer en la Máxima Cátedra de México fueron las representaciones de “Melville en Mazatlán” (2024), los emotivos homenajes a Ruben Bonifaz Nuño, así como la coordinación de publicaciones como “Estación Bradbury. Un visionario en El Colegio Nacional” (2020) o la inolvidable conferencia “México, ciudad que es un país” (2017).

Vicente Quirarte será recordado por su profunda pasión por las letras y su gran amor por la Ciudad de México (Fotos: El Colegio Nacional)

Tras su lección inaugural, “El laurel invisible”, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma destacó su vasta obra literaria, que abarcó poesía, narrativa, teatro y ensayo, así como su labor como investigador y académico. Subrayó, además, su capacidad para entrelazar literatura, historia y cultura mexicanas, enriqueciendo el panorama intelectual del país.

Quirarte contaba que durante su infancia practicó la talabartería, y de esa etapa de su vida recordaba ser “mal nutrido, pero alimentado por una luz más invencible que el hambre”. Luego cursó la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM, y ahí también obtuvo la maestría en Letras Hispánicas y el doctorado en Literatura Mexicana.

Su trayectoria literaria comenzó en 1979 con el poemario “Teatro sobre el viento amado”, reconocido con el premio “Punto de Partida”. Desde entonces, su obra poética y narrativa fue prolífica y ampliamente galardonada. Recibió el Premio Nacional de Poesía Joven de México “Francisco González León” (hoy “Elías Nandino”), el Premio Nacional de Ensayo Literario “José Revueltas”, y el Premio Xavier Villaurrutia, entre otros más.

Siempre invitando a imaginar, cuestionar, transformar y producir nuevos conocimientos. Vicente Quirarte impartió clases en la UNAM en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado. También ocupó cátedras en la Universidad de Guadalajara, el Austin College y las universidades Hebrea de Jerusalén y de Sevilla. Su labor docente lo llevó a impartir clases y conferencias en España, Colombia, Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

Desempeñó los cargos de director general de Publicaciones de la UNAM (1990-1997), director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (1999-2003) e integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM (2017). Vicente Quirarte será recordado por su pasión por la literatura. Hoy, la Ciudad de México despide a uno de sus cronistas mayores.