Fuga de la presa de La Soledad, podría quedar reparada en 15 días

Guanajuato, Gto. La fuga localizada hace 46 días en la presa de La Soledad, en Guanajuato capital, provoca que se pierdan cinco litros por segundo. Para repararla se vaciará el embalse en una semana y comenzarán con las labores de sellado. Se espera que en 15 días quede reparada.

El director del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato, Juan Andrés Balderas Torres, dijo que se necesita generar condiciones seguras para la reparación.

Detalló que la afectación está en la bomba cuatro, que se ubica 40 metros debajo de la presa, así que para atenderla se requiere disminuir la presión de agua, para ello se planea vaciar la presa, así que intencionalmente se ha estado suministrando agua de este embalse, para abastecer a la población.

“La fuga se encuentra en la bocatoma ubicada a mayor profundidad, aproximadamente a 40 metros debajo del nivel superficial del agua y a la mitad del embalse. La tubería afectada tiene un diámetro de 14 pulgadas y forma parte de una instalación cuya antigüedad ronda los 70 años”.

Para acelerar este proceso de reparación, explicó que toda el agua que actualmente se potabiliza a través de los filtros, para atender la demanda se obtiene exclusivamente de la presa Soledad. 

Comentó que la capacidad de potabilización utilizada es de aproximadamente 140 litros por segundo, equivalentes a unos 10 mil metros cúbicos diarios.

“La presa de Esperanza la tenemos cerrada y eso lo estamos haciendo con la premisa de bajar el nivel del agua en La Soledad, para que la presión allá abajo disminuya”.

La estrategia de reparación contempla colocar una abrazadera de acero inoxidable fabricada especialmente para las características de la tubería.

El diseño incluye un material de sellado hermético a base de neopreno, debido a que la superficie exterior de una tubería con aproximadamente 70 años de antigüedad presenta irregularidades que dificultan utilizar materiales convencionales.

“Los trabajos son bastante complicados porque está el muro y está la válvula y es un espacio muy reducido, solamente son 17 centímetros”, añadió.

Para esta segunda parte se analiza una aleación que pueda adaptarse a la superficie irregular y permita conseguir un sellado hermético.

La antigüedad de la toma es uno de los principales factores que complican las labores. La infraestructura tiene aproximadamente siete décadas de funcionamiento y cualquier movimiento excesivo podría provocar un daño mayor.

Para realizar el diagnostico técnico, Balderas Torres dijo que se invirtieron 60 mil pesos. Se tuvo el apoyo de Protección Civil y de una empresa contratista con experiencia en trabajos especializados para instalaciones de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Asimismo, se ha comunicado a la Comisión Nacional de Agua, quienes apoyarán técnicamente pero no económicamente,  toda la situación, desde la aparición de la fuga que fue por lo viejas que son las instalaciones, como las intervenciones.

Destacó que las maniobras representan un riesgo importante para los trabajadores, debido a que deben realizarse en un espacio cerrado, a gran profundidad, con una tubería sometida a una presión de agua considerable.

“La tubería tiene un diámetro de 14 pulgadas y la presión existente en ese punto dificulta cualquier manipulación. A ello se suma el calor que se concentra en el interior de la infraestructura y el reducido espacio disponible para trabajar”.

Respecto a la fauna que actualmente se encuentra en el embalse, explicó que el descenso del nivel no significará necesariamente que toda la zona quede completamente seca, quedará algo de agua, donde se hará el resguardo de los peces.

Como la presa estará vacía durante los trabajos, el Simapag llamó a la población a mantener hábitos responsables en el uso del agua y aplicar una política de cultura del agua y con la necesidad de reducir la demanda mientras se realizan las labores.