Plazuelas cumple 20 años y el mayor reto es conservar las zonas arqueológicas

Guanajuato, Gto. A 20 años de su apertura al público, la zona arqueológica de Plazuelas es reconocida como un referente del patrimonio cultural de Guanajuato y como un espacio donde la investigación, la conservación y la participación comunitaria se fusionan para fortalecer la identidad y el desarrollo local.

Ubicada en el municipio de Pénjamo, en la comunidad de San Juan el Alto Plazuelas, es uno de los asentamientos prehispánicos más importantes del suroeste del estado. Se localiza aproximadamente a 12.5 kilómetros de la cabecera municipal.

La secretaria de Cultura del estado, Lizeth Galván Cortés, destacó que el patrimonio arqueológico del estado representa una responsabilidad pública y una oportunidad para las comunidades.

“El patrimonio arqueológico de Guanajuato constituye una responsabilidad pública, una fuente de identidad y una plataforma de fortalecimiento para nuestras comunidades”.

Recordó que Plazuelas fue inaugurada en 2006 como la primera zona arqueológica abierta al público en Guanajuato. Hoy con 20 años de historia, se reconoce el trabajo hecho durante décadas por investigadores, autoridades y habitantes de las comunidades cercanas para proteger y difundir este patrimonio.

El sitio destaca por su arquitectura integrada al paisaje y por elementos como sus siete edificios, dos canchas para el juego de pelota y más de mil 200 piedras grabadas.

Estos vestigios dan cuenta de un centro ceremonial en el que confluyeron rutas, conocimientos y tradiciones provenientes del centro, norte y occidente de México.

Entre los más de mil sitios arqueológicos registrados en Guanajuato, Plazuelas ocupa un lugar especial por sus petrograbados, esculturas relacionadas con la tierra, el agua y la fertilidad, así como por la complejidad de sus estructuras arquitectónicas.

Los estudios arqueológicos indican que el sitio tuvo su principal periodo de ocupación entre 600 y 900 d.C. —aunque algunas fuentes de la Secretaría de Cultura de Guanajuato amplían el periodo hasta 450 d.C.—, una época en la que el Bajío alcanzó una importante densidad de población.

Plazuelas fue construida sobre tres laderas, entre las barrancas de Los Cuijes y Agua Nacida, y su arquitectura fue integrada cuidadosamente al paisaje. 

Uno de los conjuntos más importantes es Casas Tapadas, una extensa plataforma que contiene cuatro basamentos piramidales. También destacan Los Cuitzillos, El Cajete, La Crucita y El Cobre. El Cajete, por su planta circular, ha sido relacionado por especialistas con tradiciones arquitectónicas de la región de Teuchitlán, en Jalisco.

Lizeth Galván resaltó la importancia de mantener vivo el patrimonio mediante la participación de las comunidades.

Agregó que la preservación arqueológica debe abordarse de manera integral, mediante acciones de investigación, conservación, divulgación, formación de públicos y participación social.

Durante 2025, Plazuelas recibió ocho mil 024 visitantes, cifra que dijo la funcionaria estatal, refleja el potencial del sitio para impulsar el turismo cultural sostenible.

En el evento se tuvo la presencia de agrupaciones como Chichimeca Jonás, así como Vientos Musicales para la Gente, coros comunitarios y la Orquesta y Coro Intercultural de León.

“Estas acciones fortalecen la identidad, también la economía local, el turismo cultural sostenible. El patrimonio permanece vivo cuando una comunidad lo interpreta, lo comparte y crea a partir de él”.

Se rindió homenaje al arqueólogo Carlos Castañeda López, a 10 años de su fallecimiento. Su trabajo fue fundamental para la investigación, interpretación y apertura de Plazuelas al público. También se reconoció a las personas de las comunidades que resguardaron piezas, compartieron conocimientos y participaron en el cuidado del territorio.

“La arqueología se construye con rigor científico y también con la confianza social”.

Finalmente, Galván Cortés dijo que hay nuevos retos afrontar para la conservación del sitio, entre ellos la adaptación frente al cambio climático, la continuidad de las investigaciones, la accesibilidad, la mediación cultural, el uso de herramientas digitales y una mayor vinculación entre cultura, educación, turismo y desarrollo comunitario.