Guanajuato, Gto. Para contribuir al mantenimiento de las zonas arqueológicas en la entidad, Guanajuato cuenta con el Fondo para la Investigación Arqueológica (FIARCA), mecanismo mediante el cual se administran recursos destinados a la planeación y atención de estos sitios, señaló la secretaria de Cultura, Lizeth Galván Cortés.
La funcionaria explicó que la estrategia contempla una planeación gradual para atender las necesidades de las seis zonas arqueológicas abiertas en la entidad y garantizar su conservación.
“Nosotros tenemos un fondo que se llama FIARCA, que en realidad es único en el país”.
Además, mediante el acceso de visitantes, explicó que los sitios arqueológicos cuentan con una cuota de recuperación, cuyos recursos son canalizados al fideicomiso para contribuir a la operación y financiamiento de proyectos de conservación.
“Esa cuota de recuperación se queda en ese fideicomiso y es justamente donde se pueden financiar los proyectos y la operación de las zonas en los siguientes años”.

En entrevista aparte, el delegado del instituto Nacional de Antropología e historia (INAH), Guillermo González León, dijo que mantienen un esquema de colaboración para la conservación, investigación y difusión de las zonas arqueológicas de la entidad, a través de un convenio considerado único a nivel nacional.
Añadió que la atención de estos espacios se realiza mediante una planeación anual y con la participación conjunta de los gobiernos estatal y federal.
Dijo que el mecanismo de colaboración se desarrolla mediante el FIARCA, convenio institucional en el que ambas instancias aportan recursos para atender las necesidades de los sitios arqueológicos.
“El estado de Guanajuato tiene un convenio con el Instituto Nacional de Historia que es, podría decir, que es único a nivel nacional y justamente es el FIARCA, que es un convenio institucional de estado y federación”.
La participación del INAH contempla actividades relacionadas con estudios, salvamentos arqueológicos, investigación y difusión del patrimonio, mientras que el Gobierno del Estado contribuye con recursos y acciones para garantizar las condiciones necesarias para la operación de los sitios.
Guillermo González dijo que, como parte de la estrategia de atención, el Gobierno de Guanajuato se encarga de aspectos como la seguridad, custodia y mantenimiento de las áreas, mientras que el INAH participa con materiales y personal especializado.
El INAH apoya con materiales para trabajos de mantenimiento y limpieza, además de personal especializado para fortalecer las labores de investigación y vigilancia de los sitios.
“El gobierno del estado aporta lo que viene siendo seguridad, custodia, mantenimiento de las áreas. El Instituto también aporta arqueólogos que estén vigilantes, ayudando con esta parte de investigación y de difusión”.
Añadió que este modelo permite distribuir responsabilidades y recursos para atender de manera gradual, las necesidades de las seis zonas arqueológicas que se encuentran abiertas al público en Guanajuato, distribuidas en distintos municipios del estado.
Se trata de Plazuelas, ubicada en Pénjamo, también Peralta, en Abasolo; Cañada de la Virgen, en San Miguel de Allende; El Cóporo, en Ocampo; Arroyo Seco, en Victoria; y La Virgen.
También existe otro sitio arqueológico que permanece en proceso de investigación y que se espera pueda incorporarse posteriormente a la oferta de visitas públicas que es el Cerro de los Remedios, en Comonfort.
