Guanajuato, Gto. La producción de alcohol adulterado con metanol que llega a Guanajuato y otras entidades, se concentra en el estado de Jalisco, y es desde ahí donde debe buscarse a los productores y detenerlos, sostuvo la gobernadora del estado, Libia García Muñoz Ledo.
Tras su reunión con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dijo que presentó las líneas de investigación que realizan desde Guanajuato mediante el Grupo de Inteligencia Operativa (GIO), con el objetivo de identificar a los responsables de la producción masiva de estas bebidas.
“El día que estuvimos allá en Ciudad de México le planteamos las líneas de investigación que ha desarrollado el área de inteligencia de nuestra policía estatal a efecto de poder llegar a aquellos responsables de la producción en masa de este tipo de bebidas adulteradas”, señaló.
Subrayó que los resultados obtenidos, es que los productores de este tipo de alcohol modificado operarían desde Jalisco, entidad donde las autoridades guanajuatenses no tienen competencia para realizar directamente las investigaciones.

Libia García dijo que prevé tener otra reunión con García Harfuch y conocer los avances sobre el caso. Esto es gracias a que se mantienen reuniones aproximadamente cada tres meses con el funcionario federal.
Insistió que las botellas que llegan a Guanajuato son del estado vecino de Jalisco, y es entonces a dicha autoridad a quien le corresponde investigar y, en su caso, ejecutar cateos y aseguramientos para identificar a los responsables.
“Ahí tendrán que hacer la investigación correspondiente para hacer los cateos, los aseguramientos y sobre todo las detenciones para garantizar la seguridad de las familias”, añadió.
Ante este escenario, la mandataria estatal hizo un llamado a la población para extremar precauciones al comprar bebidas alcohólicas, particularmente verificando que los productos cuenten con los sellos correspondientes y adquiriéndolos en establecimientos formales.
“Si van a adquirir alguna botella, alguna bebida alcohólica, lo hagan en establecimientos reconocidos, que revisen los sellos que deben de tener”.
En otro tema, Libia García descartó que la adquisición de armamento responda a una programación anual y explicó que las compras se determinan a partir de una evaluación de las necesidades de los elementos de seguridad.
Precisó que puede haber ejercicios en los que no se adquiera armamento y otros en los que sea necesario realizar compras, para fortalecer las capacidades operativas de la corporación.
“Puede haber un año que no se adquiera armamento y el siguiente año se puede adquirir; es decir, es en base a la necesidad que se tiene y no a una programación anual”, puntualizó.
Señaló que los elementos de seguridad cuentan con las herramientas necesarias para desempeñar sus funciones y que actualmente existe una solicitud ante la Secretaría de la Defensa Nacional para adquirir armamento de mayor calibre.
De acuerdo a la información publicada, fue en 2023 el último año que se invirtió en armamento nuevo. Para ese año, las FSPE contaban con poco más de cuatro mil armas cortas y tres mil 413 armas largas, dando un total de siete mil 415.
