Guanajuato, Gto. En Guanajuato capital se tienen en resguardo a 18 menores de edad, quienes están en proceso jurídico, debido a que los padres o tutores perdieron sus derechos para cuidarlos, señaló el director de la paramunicipal, Marco Antonio Araujo Zavala.
Los niños, niñas y adolescentes se encuentran en el Centro Colibrí, que depende del DIF municipal, y donde se les dota de todos los cuidados necesarios para su bienestar. Al mismo tiempo la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes trabaja en su estatus jurídico.
Explicó que el centro tiene una capacidad para atender a 36 menores de edad, y en los últimos meses la Procuraduría canalizó a nuevos adolescentes provenientes de otros municipios e incluso de otros estados.
“El Centro Colibrí, lo recuerdo, tiene una capacidad para 36 niños, niñas, de edades de seis a 17 años con 11 meses”.
Sobre los 18 menores a su resguardo, aproximadamente son 11 niñas y entre siete y ocho niños. El funcionario explicó que la cifra ha variado en los últimos meses debido a que algunos menores, han podido regresar con sus familiares después de que se resolvieron sus situaciones jurídicas.

“Sí hubo un momento, un punto hace como un mes, que tuvimos como 20, pero son estos niños que ya tuvieron que regresar con familiares, que ya afortunadamente se pudo resolver el tema jurídico”.
Reconoció que uno de los principales retos es el proceso de transición de los adolescentes que llegan a la mayoría de edad y deben abandonar el centro, particularmente aquellos que no cuentan con una red familiar a la cual regresar.
El director recordó que desde el año pasado comenzaron a acompañar casos de jóvenes que cumplieron 18 años. Mencionó específicamente a dos jóvenes que tuvieron que salir del Centro Colibrí debido a las disposiciones legales.
Aunque la legislación establece que los adolescentes deben salir del centro al cumplir la mayoría de edad, la Procuraduría busca mantener un acompañamiento posterior, para evitar que enfrenten solos su incorporación a la vida adulta.
“Lamentablemente la ley dice que a los 18 años tienen que salir; sin embargo, Procuraduría ha estado buscando la forma y trabajando, para que les den por lo menos un acompañamiento hasta los 20, 22 años”.
Este seguimiento contempla conocer dónde viven, con quién viven y, en algunos casos, apoyar su incorporación al ámbito laboral, especialmente cuando no existe una familia o red de apoyo que pueda recibirlos.
Respecto al trabajo realizado durante el segundo año de la administración municipal, Araujo Zavala, señaló que buena parte de las acciones del DIF están enfocadas en la atención de familias y personas en situación vulnerable.
Entre los principales programas mencionó el apoyo de adultos mayores, la entrega de alimentos, becas y despensas, así como las acciones relacionadas con la Unidad Médica de Rehabilitación (UMR).
“Gran parte del trabajo que realizamos va enfocado en estos temas: lo que es el apoyo en los gerontológicos, los alimentos, las becas que damos, las despensas que también apoyamos a las familias y el tema de la UMR”.
