Esta noche, el Zócalo va a gritar también por ellas

Esta noche, cuando desde el balcón central de Palacio Nacional se escuche el tradicional “¡Viva México!”, cuatro valiosas mujeres estarán mirando simbólicamente la celebración desde las fachadas iluminadas que rodean el Zócalo Capitalino. Se trata de Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, Gertrudis Bocanegra y María Ignacia “La Güera” Rodríguez.

Ellas son las protagonistas del alumbrado patrio de este 2026. Ni el “Padre de la Patria” Miguel Hidalgo y Costilla, ni su sucesor, el también sacerdote e insurgente José María Morelos y Pavón, ni Ignacio Allende, fueron convocados para dar la luz septembrina a la enorme Plaza de la Constitución. Hoy, la memoria de Independencia tiene cara femenina.

La iluminación es parte tradicional de las celebraciones del 15 de septiembre. Este año, el 216 aniversario del inicio de la Independencia está dedicada a reconocer la participación de las mujeres en aquel proceso histórico. Los mosaicos con sus rostros fueron colocados recientemente en distintos edificios del entorno de la centenaria Plaza de la Constitución.

Cuatro mujeres de la Independencia serán las protagonistas de esta noche en el Zócalo Capitalino durante “El Grito”. (Fotografías: Graciela Nájera Sánchez)

La elección de estas cuatro mujeres hace recordar que la Independencia no comenzó ni se desarrolló únicamente en los campos de batalla. También se fraguó en reuniones seretas y por lo mismo clandestinas, mediante mensajes anónimos, redes de información, recursos económicos y actos de resistencia que sirvieron enormemente a los hombres de las amas.

Josefa Ortiz de Domínguez: el aviso que puso en marcha la conspiración. Nacida en 1768 en Valladolid (hoy Morelia), fue esposa del corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez. En su casa se celebraron reuniones secretas relacionadas con el levantamiento contra el gobierno virreinal. Cuando la conjura fue descubierta, Josefa alertó a los conspiradores.

La noticia llegó al cura Miguel Hidalgo y a Ignacio Allende, y contribuyó a precipitar el levantamiento de septiembre de 1810. Por ese episodio está asociada para siempre al inicio de la Independencia con el nombre de “La Corregidora”. Murió en la Ciudad de México en 1829 y hoy, su nombre lo llevan una calle y una escuela del Centro Histórico.

Leona Vicario: dinero, información y palabra. Nació en la Ciudad de México en 1789 y fue una de las mujeres más comprometidas con la causa insurgente. Formó parte de “Los Guadalupes”, una red clandestina que proveía información y recursos a los insurgentes. Ayudó económicamente al movimiento y colaboró con la difusión de sus grandes ideas.

Fue perseguida por las autoridades virreinales, encarcelada y despojada de parte de sus bienes. Más tarde se incorporó directamente a las filas insurgentes. Después de la guerra defendió su derecho a ser reconocida por su participación en la Independencia. Murió en 1842 y recibió honores de Estado. Sus restos reposan en la Columna de la Independencia.

Gertrudis Bocanegra: el silencio frente al enemigo. En Pátzcuaro, Michoacán, la lucha por la Independencia tuvo en ella a una de sus mujeres más decididas. Participó como enlace de los insurgentes y ayudó a mantener las comunicaciones entre grupos rebeldes. Se puso en peligro cuando las autoridades realistas descubrieron su vínculo con la causa.

Fue capturada en 1817. Interrogada para obtener información sobre sus compañeros, se negó a delatarlos, por esa razón fue fusilada en Pátzcuaro el 10 de noviembre de 1817. Su historia recuerda una arista menos conocida de la Independencia: aquella que se libró sin grandes ejércitos, mediante mensajes, contactos y muy arriesgadas redes clandestinas.

Desde hace muchos años, ir al Zócalo Capitalino ha representado un paseo tradicional para miles de familias. El Palacio de Bellas Artes de México también luce los colores patrios en estos días. La iluminación llama la atención y gusta por igual a niños y adultos. (Fotografías: Graciela Nájera Sánchez)

“La Güera” Rodríguez: entre la historia y la leyenda. La cuarta mujer del alumbrado es María Ignacia Rodríguez de Velasco, conocida popularmente como “La Güera”. Nacida en la Ciudad de México en 1778, perteneció a una familia acomodada de la alta sociedad novohispana. Y fue célebre por su enorme belleza, inteligencia y carácter independiente.

Su figura ha estado envuelta en historias sobre sus relaciones con personajes de la época. Debe separarse el personaje histórico de la imagen romántica que creada por escritores y narradores. Su participación en la Independencia está en las complejas redes sociales y políticas de la Nueva España, durante los años anteriores y posteriores al levantamiento.

Esta noche, millones de mexicanos recordarán a Hidalgo, Morelos y Allende; volverán a escucharse los nombres de quienes encabezaron aquella lucha y las campanas volverán a representar el llamado que, según la tradición histórica, puso en marcha el movimiento. Pero esta ocasión, cuando las luces del Zócalo se enciendan, también estarán ellas cuatro.

Josefa, hizo llegar una noticia urgente; Leona, convirtió información, dinero y palabra en armas contra el régimen virreinal; Gertrudis, murió antes que entregar a sus compañeros. Y María Ignacia, cuya vida transcurrió entre la sociedad, la política y las leyendas que la convirtieron en uno de los personajes femeninos más singulares de aquellos tiempos.

Desde la noche de este lunes, trabajadores del gobierno de la CDMX y miembros del Ejército Mexicano trabajaron arduamente para preparar la fiesta cívica que tendrá lugar esta noche. (Videos: Graciela Nájera Sánchez)