Guanajuato, Gto. Para garantizar el derecho humano a una vida libre de violencia y a una justicia expedita y con pertinencia cultural, la secretaría de las Mujeres, puso en marcha el programa de formación “Directrices y estándares de atención a mujeres indígenas y afromexicanas en situación de violencia de género”.
Esta acción afirmativa capacita de manera intensiva a 100 servidores públicos a nivel estatal y municipal, vinculados a la atención directa y al cumplimiento de las medidas de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM).
La meta es clara: transformar las prácticas institucionales para que cada mujer, sin importar su origen étnico, lengua, territorio o condición socioeconómica, reciba un acompañamiento cercano, libre de prejuicios y con estricto apego a sus derechos fundamentales, señaló la secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas.
La funcionaria destacó la urgencia de erradicar los sesgos racistas y sexistas en el servicio público, haciendo hincapié en que el Estado debe ser una red de protección y no un obstáculo burocrático.

“Cuando no miramos estas realidades con enfoque interseccional, las instituciones que estamos diseñadas para proteger derechos corremos el riesgo de convertirnos en una barrera más para las mujeres indígenas y afromexicanas. Y eso jamás lo vamos a permitir.
Este espacio de formación es vital porque no se trata solo de conocer la norma en el papel; se trata de sentir, comprender y aplicar cómo; debemos hacerlo: cómo escuchar sin juzgar, cómo brindar calidez y cómo garantizar la no revictimización.”
Actualmente, el Padrón Estatal reconoce 106 comunidades indígenas en Guanajuato 10 de ellas de reciente incorporación en un acto histórico de visibilización e inclusión. De acuerdo con el Censo del INEGI, en estos territorios habitan más de 46 mil mujeres indígenas, a las que se suman las comunidades afromexicanas que enriquecen la diversidad cultural de la entidad.
A través del análisis de casos reales y la reflexión crítica de las prácticas cotidianas, el personal participante fortalece sus competencias para desmantelar barreras de acceso: Reconocer e intervenir ante los obstáculos lingüísticos, raciales, económicos, territoriales y de género que enfrentan las mujeres al solicitar apoyo institucional.
También para erradicar la revictimización, garantizar la justicia restaurativa e intercultural y facilitar información clara y accesible, asegurando el acompañamiento adecuado en las rutas de denuncia, protección y reparación integral del daño, añadió.
Como una medida concreta de accesibilidad e interculturalidad, la Secretaría de las Mujeres anunció la traducción e interpretación de materiales y guías institucionales de consulta a las lenguas originarias Hñähñu y Úza, garantizando el derecho de las usuarias a ser informadas y orientadas en su propia lengua materna.
