El Festival Internacional Cervantino (FIC) llevó a cabo una nueva jornada de actividades en diversos recintos de Guanajuato
- En el Templo de la Compañía, el Coro del Teatro del Bicentenario interpretó el Tantum Ergo y el Réquiem de Duruflé, bajo la batuta huésped de Betania López
- Hervé y MazelFreten llegaron al FIC para tocar fibras sensibles de los jóvenes presentes en Los Pastitos
- La artista méxico-estadounidense Debit convirtió el escenario de Los Pastitos en una pista de baile al fusionar ritmos industriales con sensibilidad académica
- Rap y hip hop en maya como resistencia cultural a través de Pat Boy y Báat Paax
CDMX.- Organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Dirección General de Circuitos y Festivales, en colaboración con el Gobierno del Estado de Guanajuato, el Festival Internacional Cervantino (FIC) llevó a cabo una nueva jornada de actividades en diversos recintos de Guanajuato, que incluyó pasacalles, canto gregoriano, presentaciones de DJ y espectáculos de danza y hip hop maya.

Hervé x MazelFreten
De acuerdo al comunicado de prensa, la música electrónica del DJ francés Hervé y la danza urbana de la compañía MazelFreten presentaron su proyecto en conjunto ayer 8 de octubre en Los Pastitos, como parte de la programación de Francia, país invitado del 54 Festival Internacional Cervantino.
Con una presentación enérgica, la colaboración entre ambos artistas proyectó la expresión viva del movimiento en su sonido y coreografía. A esto se sumó un componente esencial imposible de trazar o prever: la respuesta del público. La sinergia de esta articulación activó la potencia colectiva que inundó la noche; fuego —como lo denominó previamente Hervé en la conferencia de prensa— necesario para lograr la conexión genuina entre los artistas y presentes.
La propuesta situó ritmo y cuerpo en el centro, a través de una exploración marcada por el trance y la adrenalina. Con una invitación a soltar el control y dejarse llevar por la música, Hervé x MazelFreten cautivaron al público del festival contagiando la energía de baile y libertad. La sensación de haber asistido a un concierto o a una fiesta se reveló como otra forma de resiliencia en esta noche de electro dance.
Debit
Una colisión entre sensibilidad académica y estética futurista llegó al escenario de Los Pastitos con la artista méxico-estadounidense Debit, quien, con una puesta en escena hipnótica, construyó un paisaje que trasladó a ritmos tensos y texturas industriales.
Formada en arte multimedia, la compositora, productora y DJ creó una narrativa sonora apoyándose en las artes visuales, la moda y el performance, en un programa que comenzó con mezclas de guaracha y tribal uniendo precisión tecnológica con caos emocional. En esta presentación, la DJ transformó el escenario de Los Pastitos las fricciones entre cuerpo, género, deseo e identidad.
Repertorio francés interpretado por el Coro del Teatro del Bicentenario
En una equilibrada fusión de voces solistas, violonchelo y órgano, el Coro del Teatro del Bicentenario interpretó Tantum Ergo, Op. 10 y el Réquiem Op. 9 de Duruflé en el Templo de la Compañía, en un programa que vinculó tradición litúrgica y lenguaje moderno.
Bajo la batuta de la maestra Betania López y acompañados al órgano por el maestro Abraham Alvarado, la violonchelista Cintia Presa y las voces solistas de la mezzosoprano Andrea Pancardo y el barítono Daniel Cerón, el Coro acercó al público a obras del compositor francés en una velada que equilibró la técnica musical con la emoción de sus intérpretes.
Con este elegante programa, el conjunto coral basado en León compartió la riqueza armónica del siglo XX, en una de las obras corales más conmovedoras del impresionismo francés.
La tradición galesa llega a Guanajuato con un mensaje de felicidad
Qwerin, del coreógrafo, performer y director Osian Meilir, recorrió las calles de Guanajuato. A partir del encuentro entre la danza tradicional de Gales y el lenguaje de la danza contemporánea, la propuesta investigó las intersecciones entre la identidad galesa y lo queer para articular una reflexión sobre su convivencia con las manifestaciones culturales. Esta relación también se expresó en la intervención del vestuario originario con materiales modernos.
En su llegada a Guanajuato, Qwerin halló una cultura distinta, pero con la posibilidad de diálogo en la convergencia de las presentaciones en espacios públicos. Desde Plaza Allende hasta Teatro Juárez, la aparición de los bailarines irrumpió la cotidianidad de la ciudad y convirtió el paso de los transeúntes en un encuentro fortuito con la danza y un público inesperado. El final del recorrido concluyó con la curiosidad transformada en la participación activa del espectador que se sumó con los bailarines para compartir un cierre lleno de alegría. La calle se transformó así en un espacio de convivencia donde la danza propició el encuentro entre artistas y espectadores.
Resistencia maya en voz del rapero Pat Boy con Báat Paax
Desde Quintana Roo, el rapero se presentó en la Casa FIC – Trasnoche para mostrar su propuesta musical compuesta por rimas en maya. Acompañado por el DJ Báat Paax, el músico cantó piezas como Vida mayas, Dilo, Territorio maya.
Durante una hora, el rapero interactuó con el público haciéndoles saber la pronunciación y el significado de algunas palabras para contextualizar a la audiencia.
Sin importar el frío, la audiencia bailó y respondió a la energía del artista, quien entre aplausos, dejó en claro que la música también puede ser resistencias cultural.
El concierto cerró con un emotivo intercambio entre el intérprete y los asistentes, quienes no dudaron en corear los ritmos urbanos fusionados con la riqueza de la tradición oral. Con este espectáculo, el proyecto reafirmó el valor del rap como una herramienta viva para reivindicar la identidad y llevar el orgullo de las raíces mayas a nuevos escenarios.
