Guanajuato, Gto. Un clásico que ha cautivado a generaciones a lo largo de 80 décadas conquistó al público del Festival Internacional Cervantino. Se trató del estreno nacional de la obra maestra cinematográfica de Jean Cocteau, La bella y la bestia (1946).
Con la música de Philip Glass, llegó a México y Guanajuato como su estreno a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG). El cuento de hadas francés cobró vida bajo la batuta del Mtro. Juan Carlos Lomónaco, director artístico de la OSUG.
Acompañados con la voz y el talento de la mezzosoprano Gabriela Flores (Bella) y el barítono
Enrique Ángeles (Bestia), la explanada de la Alhóndiga de Granaditas fue el escenario para revivir la historia de amor de estos dos personajes.
Como parte del elenco también se tuvo el talento de Gabriela Thierry, Daniela Rico, Jesús Ibarra, Daniel Cerón, Emilio Carsi y Christian Gohmer.






Con la música y voces en vivo, la orquesta y cantantes de ópera narraron la historia en su idioma original, francés. Mientras que en las pantallas se seguía la historia.
Comienza con la doncella Bella, que trabaja como empleada en una casa y quien es tratada con desprecio por las damas de la casa, sin embargo, su belleza cautiva a un joven que busca desposarla, pero a ella no le interesa.
Ante la frustración del padre por darle una mejor vida a su hija, comienza un viaje en el que termina perdido en el bosque, y encuentra una casa donde, aparentemente sola, encuentra comida, bebida y una chimenea.
Aunque es tentado por la comida, se percata que los candelabros son sostenidos por manos humanas, y las estatuas en las paredes se mueven de sus rostros sale a buscar a alguna persona en la zona.
En el jardín el padre corta una rosa para llevársela a su hija Bella, en ese momento sale la Bestia indignado por arruinar sus rosales y exige que pague su deuda: le exige que una de sus hijas vaya y tome su lugar, le da tres días para cumplir con su palabra.
Ya de regreso a casa el padre comparte lo sucedido, sin embargo, dos de las hijas temen que la bestia acabe con ellas y que no se puedan casar con sus príncipes. Sin embargo, Bella se escapa, toma un caballo y se adentra al bosque.
Ya en el castillo busca a la bestia pero no la encuentra, entra a una habitación donde ve un espejo y en él a su padre agonizando diciendo su nombre: Bella. Al correr se va al jardín y en ese momento es cuando se topa con La Bestia y por la impresión, se desmaya.
La bestia la carga y recorre los largos pasillos del castillo y la lleva a sus aposentos, donde Bella abre los ojos y se asusta, a lo que la bestia le dice que no lo volverá a ver para que no se espante por su aspecto.
A diferencia de la historia de Disney, la bestia luce con una vestimenta lujosa, llena de joyas y diamantes, buscando ocultar su fealdad. A Bella la cubre también finas telas y joyas para que acepte estar con él.
En su estancia, Bella se encariña de la bestia, sin embargo, extraña a su padre y le pide ir a verlo y en una semana regresar. Con el temor que no sea verdad, le pide que se case con ella a su regreso, sin embargo, pese al cariño que le tiene Bella, le dice que ella ya se iba a casar con Avenant, un hombre muy guapo y atractivo.
Por el dolor la bestia huye y después le pide a Bella que ya no lo vea más, porque literalmente su mirada lo quema y le lastima, por no ser correspondido a su amor. Para garantizar que regrese y no muera de amor, la bestia le entrega sus cinco secretos que generan la magia con la que tiene riquezas: su caballo, su guante, una llave de oro, el espejo y la fortaleza donde guarda sus riquezas.
Al llegar a casa le comparten todo a su familia, sus hermanas la envidiaron y decidieron hacer que no regresara para quedarse con las riquezas, robándole la llave. Avenant y su secuaz usan el caballo para ir a la mansión y matar a la bestia.
Bella, a su regreso, lo ve agonizando, se disculpa y dice que ella era la verdadera bestia por no regresar a tiempo.
La bestia muere, pero en ese momento Avenant intenta robar las riquezas y una de las musas lo mata con una flecha convirtiéndolo en bestia y bestia revive ahora como humano.
Bella confundida pero feliz, reconoce que sí lo amaba y son felices juntos. Bestia le dice que su fealdad fue un castigo que su padres le pusieron y solo el amor rompería. Terminaron volando juntos y amándose.
