Alebrijes en las calles de la Ciudad de México

La edición 2026 del desfile de Alebrijes monumentales recorrió la tarde de este sábado las calles del Centro Histórico y el Paseo de la Reforma para derramar, con música en vivo y ambiente de fiesta, su historia, creatividad artística, enorme participación social, e identidad cultural; de la imaginación de un cartonero enfermo, al arte popular mexicano.

La Ciudad de México volvió a vestir sus calles de galería de esculturas fantásticas. El 18.º Desfile y Concurso de Alebrijes Monumentales llevó al espacio público criaturas de gran formato elaboradas por artesanas, artesanos, y colectivos. Desfilaron unas 300 creaciones procedentes de 11 estados del país, 28 bandas musicales y otros atractivos participantes.

Organizado por el Museo de Arte Popular (MAP), el encuentro comenzó al mediodía en el Zócalo Capitalino, avanzó por las avenidas 5 de Mayo y Juárez, y continuó por Paseo de la Reforma hasta la Fuente de la Diana Cazadora. Desde hoy, las obras permanecerán en exhibición pública hasta el 8 de noviembre, como ha sucedido en los años anteriores.

Cabe recordar que la historia de los Alebrijes está vinculada con Pedro Linares López (1906-1992), cartonero de la Ciudad de México, quien revolucionó su oficio al crear seres imaginarios mediante papel, cartón y engrudo. Según el relato transmitido por su familia, durante una enfermedad, Linares soñó con animales extraordinarios, de formas híbridas y colores intensos, que repetían quedito: “Alebrijes, Alebrijes, Alebrijes…”.

El desfile de Alebrijes Monumentales recorrió calles del Centro Histórico y el Paseo de la Reforma. (Fotografías: Graciela Nájera Sánchez)

Al recuperarse, comenzó a reproducir aquellas figuras con las técnicas artesanales que conocía desde niño. Linares elaboraba piñatas y figuras de Judas, piezas características de la cartonería popular. Su innovación consistió en dar forma tridimensional a criaturas que combinaban partes de distintos animales, cuernos, alas, colas y cuerpos que desafiaban la imaginación.

En 1990, Linares recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el campo de Artes y Tradiciones Populares. Su trabajo contribuyó a que los Alebrijes trascendieran el ámbito de los talleres y alcanzaran reconocimiento nacional e internacional. Los Alebrijes no son una artesanía prehispánica, como se ha llegado a creer: son una creación del Siglo XX.

Su valor cultural radica en la originalidad de su creador, en la continuidad del oficio y en la manera en que otros artistas han desarrollado nuevas interpretaciones de esa propuesta. El desfile monumental nació en 2007, impulsado por el MAP para promover la cartonería y ofrecer a sus creadores un espacio de exhibición pública y gratuita para todo el mundo.

La elaboración de cada figura exige mucho más que imaginación. Los equipos deben resolver su estructura, volumen, estabilidad, recubrimiento y acabado pictórico, además de preparar su traslado por las calles. En estas obras confluyen conocimientos artesanales, diseño y soluciones técnicas. Este desfile ya tiene, también, un valor social y cultural.

Lo anterior, porque la convocatoria y el concurso permiten reconocer la diversidad de propuestas y estimular la continuidad de un oficio que se transmite entre generaciones. La exposición posterior al recorrido, en Paseo de la Reforma, amplía esa oportunidad, pues el público observa de cerca los detalles, las técnicas y las diferencias entre las creaciones.

La importancia del encuentro es más que visual. Al ocupar avenidas emblemáticas, acerca el arte popular a públicos diversos y convierte la calle en lugar de convivencia cultural. Esa gratuidad facilita que familias locales y visitantes conozcan el trabajo de artistas que, en muchos casos, desarrollan sus proyectos fuera de los circuitos tradicionales de galerías.

Esta edición incorporó también tres Alebrijes de gran tamaño elaborados por un grupo de personas privadas de la libertad, como culto resultado de talleres artísticos en centros penitenciarios de la capital. La participación muestra cómo una actividad artesanal puede vincularse con el aprendizaje, la colaboración y los procesos de reinserción social.

En 2019, las autoridades de la Ciudad de México reconocieron como Patrimonio Cultural Intangible la técnica de cartonería asociada con los Alebrijes de Pedro Linares. Este reconocimiento contribuye a proteger y difundir una manifestación que forma parte del patrimonio cultural contemporáneo de la capital mexicana, con trascendencia mundial.

Los Alebrijes son hoy una expresión del arte popular mexicano que enlaza imaginación, oficio, y vida comunitaria, que encuentra en las calles y avenidas una de sus plataformas más amplias de difusión. El año pasado se contabilizaron 50 mil asistentes al desfile, quienes conocieron cerca de 200 Alebrijes Monumentales. De este año aún no hay cifras al respecto.

La música estuvo presente en la edición 2026 del desfile de Alebrijes Monumentales. (Video: Graciela Nájera Sánchez)