José Alfredo nos volvió a reunir en una cantina

Ciudad de México.- La Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ) recordó al cantautor y actor José Alfredo Jiménez (Dolores Hidalgo, Guanajuato, 19 de enero de 1926-Ciudad de México, 23 de noviembre de 1973) en ocasión de su centenario con una celebración animada y festiva, con público receptivo y entusiasta, cuyo escenario principal fue una mega ofrenda dedicada al “Rey”.

En la mencionada institución de educación superior localizada en el Centro Histórico de la Ciudad de México fue inaugurado el altar de muertos José Alfredo Jiménez. En el último trago” haciendo comulgar la celebración con los Días de Muertos.

El proyecto conjunto creó una ofrenda que recrea una cantina mexicana, escenario ideal para recordar al autor de canciones que han acompañado incontables historias de amor, orgullo, tristeza y despedida. La inauguración contó con la presencia de Paloma Jiménez Gálvez, hija del compositor y promotora de su obra, y de Rafael Tovar, rector de la institución.

El altar presenta a José Alfredo acompañado por figuras fundamentales de la canción mexicana: Pedro Infante, Lola Beltrán, Lucha Villa, Amalia Mendoza, Javier Solís, Pedro Vargas, Miguel Aceves Mejía y Chavela Vargas. Se propone un encuentro simbólico entre distintas voces e intérpretes que contribuyeron a difundir y enriquecer su repertorio.

Entre los elementos del montaje destaca un sombrero de charro de aproximadamente tres metros de diámetro, además de enormes sarapes confeccionados con cinco mil flores de papel. Las piezas evocan el lugar donde descansan los restos del compositor y enlazan el homenaje con los símbolos, colores y técnicas artesanales ligados al Día de Muertos.

La cantante y promotora cultural María Elena Leal Beltrán interpretó algunas de las composiciones emblemáticas del homenajeado. La combinación de interpretaciones y palabras dio a la velada un carácter cultural y popular, y la respuesta de los asistentes mostró la vigencia de un repertorio que no necesita pertenecer a una época específica.

El proyecto recibió asimismo el apoyo del Museo del Tequila y el Mezcal, ubicado en la Plaza Garibaldi, y del Museo del Pulque y las Pulquerías, instituciones que facilitaron elementos para recrear la atmósfera de una cantina. Todos los involucrados en la ofrenda coincidieron en señalar que “es un compositor que aún forma parte de la vida cotidiana”.

La permanencia de José Alfredo no se explica únicamente por la popularidad de sus canciones, sino por su capacidad para convertir experiencias humanas en letras que el público reconoce como propias. El amor, la pérdida, el orgullo, la soledad y la despedida aparecen en una obra que ha pasado de padres a hijos y que adquiere nuevos significados con el tiempo.

La programación conmemorativa continuará el 28 de octubre con la exposición Entre trajes y canciones. José Alfredo Jiménez y el vestir de la música ranchera, prevista como parte del programa Noche de Museos. La muestra reunirá prendas que pertenecieron al compositor, piezas del Museo de Indumentaria Mexicana “Luis Márquez Romay”, fotografías, video y música.