Guanjuato, Gto. En el marco de una verbena popular en la comunidad de Santa Rosa de Lima, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, hizo la declaratoria oficial de las Guerrillas de los Indios Tejocoteros, como Patrimonio Cultural Intangible del estado de Guanajuato.
Ayer por la tarde en la propia comunidad, se llevó a cabo el evento al que se denominó “Guanajuato Memoria Viva”, para hacer la declaratoria oficial, con el propósito de reconocer y preservar la Batalla de Santa Rosa, conocida como las Guerrillas de los Indios Tejocoteros.
Con la firma del Decreto Gubernativo número 47, la Gobernadora cumplió el compromiso que asumió con esta comunidad en noviembre de 2024, al ofrecer su respaldo para proteger y difundir esta tradición que forma parte de la historia, identidad y orgullo de los habitantes de la Sierra de Guanajuato.
Julio Robles, quien es representante de las festividades, manifestó que esta celebración no solo conserva el legado de sus antepasados, sino que año con año une a las familias de la comunidad.





“Mientras haya una persona dispuesta a participar y mientras haya una comunidad que se sienta orgullosa de su historia, los indios tejocoteros seguirán vivos en el corazón de Guanajuato; que retumben nuestros cañones tradicionales como símbolo de memoria y orgullo”.
Tras la develación de la placa conmemorativa, integrantes de la comunidad realizaron una ceremonia para entregar pañuelos a las próximas generaciones que llevarán consigo el legado de las festividades.
La gobernadora señaló que esta celebración forma parte crucial de la vida de la comunidad, y con esta declaratoria se reconoce la importancia de los indios tejocoteros para la cultura guanajuatense.
“Esta celebración ha sobrevivido el paso de los tiempos, el cambio de épocas, las dificultades que han enfrentado distintas generaciones, porque es parte de la comunidad; sigue aquí hoy, la podemos ver viva, fuerte, orgullosa, pasando de mano en mano, de corazón en corazón, de familia en familia”.
Libia Dennise dijo que fue un día de fiesta, no solo para Santa Rosa de Lima, sino para todo Guanajuato. Un día de alegría para las niñas y los niños que están creciendo y viviendo esa representación. Para las mujeres y los hombres que año con año preparan los vestuarios, los collares de tejocotes, los caballos, la música y cada detalle de esta celebración. Un día de orgullo para quienes heredaron esta tradición de sus padres y abuelos.
García Muñoz Ledo hizo una mención especial a una figura entrañable de esta celebración: Juana Gabina. A esa mujer valiente que forma parte del imaginario y del corazón de esta tradición. Durante la ceremonia las Guerrillas de los Indios Tejocoteros recrearon la Toma de la Alhóndiga de Granaditas desde la mirada y creatividad de los habitantes de Santa Rosa.
Según la memoria oral de la comunidad, su primera representación se remonta a 1864, durante el paso de Maximiliano de Habsburgo por la región. Tras una interrupción, la festividad fue retomada en 1934 por iniciativa de don Tomás Ulloa y un grupo de mineros, y desde entonces ha conservado su fuerza como punto de encuentro comunitario.
Cada segundo domingo de octubre, Santa Rosa se llena de música, vestimentas tradicionales, caballería y representaciones insurgentes y realistas. Los collares de tejocotes, las guerrillas simuladas y el trabajo compartido de vecinos, niñas y niños y personas mayores hacen de esta celebración una expresión muy propia de la identidad guanajuatense.
