“Un corazón grande nunca se olvida” incorpora un mural interactivo para dejar mensajes a los seres queridos fallecidos. El programa incluye alebrijes monumentales, una ofrenda de enormes proporciones en el Zócalo Capitalino, y numerosas actividades culturales
CDMX.- Un mensaje para la madre ausente, el recuerdo de un padre, unas palabras dirigidas a un amigo fallecido. Esas expresiones personales tienen cabida entre las luces, las flores y las figuras monumentales que lucen en Paseo de la Reforma durante la temporada de Día de Muertos. La instalación “Un corazón grande nunca se olvida” invita a escribir recuerdos dedicados a quienes murieron, y ser parte de una intervención artística colectiva.

La propuesta forma parte de un recorrido con 22 exposiciones e instalaciones alusivas a la festividad, que se extiende del cruce con la Avenida de los Insurgentes a la Puerta de los Leones, en Chapultepec. El proyecto combina iluminación, esculturas, referencias prehispánicas y participación ciudadana en uno de los principales corredores urbanos de la capital. Esta noche fue inaugurado por Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX.
Durante la inauguración, Brugada Molina destacó que el cempasúchil, las calaveritas, los arcos luminosos, y las figuras de animales asociados con las tradiciones mexicanas en torno a las costumbres de Día de Muertos, convierten esa avenida en un enorme espacio para celebrar y recordar a quienes se han adelantado en el camino. “Recordemos que aquí la tradición se vuelve arte, se vuelve cultura”, expresó en su discurso del acto inaugural.
También señaló que miles de personas recorrieron Reforma durante el fin de semana, en el marco de las actividades que anteceden al 1 y 2 de noviembre, y que el componente participativo distingue a “Un corazón grande nunca se olvida” de las instalaciones concebidas únicamente para contemplarse o fotografiarse. La secretaria de Turismo, Alejandra Frausto, explicó que el mural permite dejar un mensaje para una persona fallecida.
Además, los visitantes pueden depositar sus recuerdos en una estructura inspirada en los tzompantlis del México antiguo, porque la intención es incorporar las historias familiares a la experiencia pública. Cada mensaje remite a una relación particular, pero su presencia en un espacio compartido vincula el duelo personal con una celebración colectiva. La estructura recupera el nombre de los tzompantlis prehispánicos donde se exhibían cráneos.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documenta el hallazgo de una sección del Tzompantli de Tenochtitlan en un inmueble localizado en la actual calle de República de Guatemala 24, en el Centro Histórico de la CDMX. Trabajos arqueológicos realizados entre 2015 y 2017 dejan identificar los restos de esa estructura ceremonial. La instalación contemporánea retoma esa referencia, ahora desde una interpretación artística.
El recorrido de la instalación inaugurada este lunes incluye arcos iluminados, calaveras y figuras de xoloitzcuintles, el perro originario de México asociado con el tránsito de las almas en diversas narraciones sobre el inframundo. La tradición mexica concebía el Mictlán como el destino de los muertos, quienes debían recorrer un camino para llegar a su morada final. Los arcos representan simbólicamente un puente entre vivos y muertos.
El montaje convierte así una avenida de intensa actividad cotidiana en un paseo donde las referencias históricas y culturales conviven con recursos tecnológicos y propuestas de arte público. La intervención se integra a una programación más amplia, que incluye una Ofrenda Monumental del Zócalo, una catrina de 32 metros de altura y una exposición de alebrijes monumentales a lo largo del Paseo de la Reforma, de acuerdo con Brugada.
La celebración también tiene una dimensión productiva. La Ciudad de México alcanzó en 2026 una cosecha de 10 millones de plantas de cempasúchil, frente a 6.5 millones en 2025, un crecimiento de 53.8 por ciento, según cifras presentadas el apenas el pasado 22 de octubre. En el cultivo participaron 597 personas productoras, principalmente de la zona chinampera de Xochimilco. La flor abastece las ofrendas y los espacios públicos.
La programación de este año contempla cerca de 5 mil actividades culturales en distintos puntos de la ciudad y una previsión gubernamental de más de medio millón de visitantes durante la temporada, según el anuncio oficial. El calendario de esta temporada culminará con las celebraciones centrales del 1 y 2 de noviembre, aunque diversas actividades se prolongarán durante los primeros días del mes para disfrute del público local y visitante.
