Guanajuato, Gto. Cientos de veladoras iluminaron las escalinatas de la Universidad de Guanajuato, donde estudiantes montaron una monumental ofrenda de Día de Muertos en memoria de la maestra María Elena Morales Sánchez, reconocida por su trayectoria y aportación a la institución.
La instalación, integrada por luces, figuras y elementos representativos de distintas culturas, rindió homenaje a quien fue considerada un pilar de la comunidad universitaria.
“Esta ofrenda está dedicada con mucho aprecio, con gran admiración, con todo nuestro respeto a la maestra María Elena Morales Sánchez, que recientemente falleció y que fue un pilar excepcional en nuestra universidad”, expresó Jesús Antonio Borja Pérez, coordinador de la actividad.
El encendido, programado para las ocho de la noche, reunió a miles de personas que comenzaron a llegar desde las siete de la tarde al Edificio Central de la máxima casa de estudios para presenciar el momento en que las escalinatas cobraron vida con cientos de luces.
En la organización, diseño y montaje participaron alrededor de 300 estudiantes de preparatoria, quienes dieron forma a una ofrenda monumental que ocupó los 86 escalones del recinto universitario.







Un recorrido por las creencias y tradiciones
La ofrenda fue diseñada en distintas secciones que representan elementos de la naturaleza, creencias religiosas y concepciones del más allá de diversas civilizaciones.
El primer descanso estuvo dedicado a la maestra María Elena Morales Sánchez, mientras que el siguiente rindió homenaje al Sol, una de las principales deidades de las antiguas culturas.
En el segundo tramo se representó el viento y, en el tercero, la llegada del catolicismo a América, con una gran cruz como elemento central.
En la parte superior de las escalinatas, los visitantes pudieron apreciar una representación de los nueve niveles que, de acuerdo con la cosmovisión mexica, las almas debían recorrer para llegar al Mictlán, considerado el lugar de descanso de los muertos.
Siete décadas de legado universitario
El homenaje a María Elena Morales Sánchez reconoce una trayectoria de 70 años en la Universidad de Guanajuato, donde destacó como académica y fue fundadora de la maestría en Administración.
La docente falleció en septiembre pasado, dejando una profunda huella en la comunidad universitaria, a la que dedicó siete décadas de trabajo y enseñanza.
Como parte de los reconocimientos a su legado, días antes se realizó una ceremonia solemne en su honor en el patio central del edificio universitario
Una tradición que cumple 25 años
La monumental ofrenda forma parte de una actividad que este año alcanzó su edición número 25. Jesús Antonio Borja López, encargado de coordinar el proyecto, destacó que durante este tiempo han participado más de seis mil jóvenes.
“Estas 25 ediciones han sido posibles gracias a las alumnas y a los alumnos de la Escuela de Nivel Medio Superior de Guanajuato, la Prepa Oficial de Guanajuato”, señaló.
Explicó que la iniciativa surgió con el objetivo de preservar las tradiciones mexicanas entre las nuevas generaciones. No obstante, con el paso de los años, se convirtió en uno de los atractivos más representativos de la temporada de Día de Muertos en Guanajuato capital, tanto para sus habitantes como para los turistas.
Respecto a los recursos para su realización, recordó que durante los primeros años y hasta antes de 2021, los propios estudiantes asumían los gastos necesarios para construir el altar monumental.
Esta dinámica cambió cuando Luis Felipe Guerrero Agripino, entonces rector general de la Universidad de Guanajuato, reconoció el esfuerzo y compromiso de los jóvenes y decidió brindar respaldo institucional al proyecto que nació en las aulas.
Actualmente, diversas dependencias universitarias participan en la organización, entre ellas la Dirección General de Extensión Universitaria, el Colegio del Nivel Medio Superior, la Escuela de Nivel Medio Superior de Guanajuato y el Sindicato Académico. A esta colaboración también se incorporó la Dirección de Desarrollo Estudiantil.
El montaje requiere varias semanas de trabajo. Desde mucho antes de la fecha de inauguración, los estudiantes comienzan a distribuir tareas, establecer responsabilidades, coordinarse y reunir los materiales necesarios para dar forma a una de las expresiones más emblemáticas del Día de Muertos en la capital guanajuatense.
