Guanajuato, Gto. Alrededor de las 10 de la noche, la personificación de la Muerte, acompañada de grupos participantes, entre ellos guerreros danzantes, encabezó el recorrido al Mictlán, que partió del Teatro Cervantes y concluyó en las puertas de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, con lo que se dio por terminada la octava edición del Festival del Día de Muertos.
Cientos de personas se congregaron a lo largo del trayecto para presenciar el desfile y observar los tapetes elaborados por los participantes, que este año reunieron a 120 grupos provenientes de distintas escuelas, asociaciones y entidades del país.
De acuerdo con la agenda de la Presidencia Municipal de Guanajuato, será este día cuando se den a conocer los resultados del festival en materia de ocupación hotelera, asistencia de visitantes y derrama económica estimada.









Entre las propuestas que destacaron durante esta edición estuvo un tapete dedicado a las personas localizadas en fosas clandestinas. La obra fue concebida como un mensaje de memoria, solidaridad y concientización, además de una iniciativa para respaldar la labor de las madres buscadoras del colectivo Hasta Encontrarte.
Alejandra Alfaro, participante en la elaboración de esta composición, explicó que el objetivo fue visibilizar el trabajo que realizan las mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos y generar empatía entre la población ante esta problemática.
“Este tapete es en memoria de las personas que han sido encontradas en fosas clandestinas, entonces pensamos que podemos apoyar directamente a las madres buscadoras del colectivo Hasta Encontrarte, para que continúen con esta labor tan desafortunada y tan necesaria”.
La propuesta artística incorporó elementos relacionados con la muerte y las labores de búsqueda. En el centro se colocó la figura de la diosa Niña, que representa a la muerte y simboliza la permanencia de la memoria de las personas que han sido localizadas sin vida.
Más allá de su valor artístico, la obra también buscó generar conciencia entre la sociedad sobre la desaparición de personas y la importancia de no permanecer indiferente ante esta realidad, incluso cuando no se tiene un familiar o conocido que atraviese por esta situación.
Alfaro señaló que nadie está exento de convertirse en víctima de desaparición y consideró que, en muchas ocasiones, la diferencia entre quienes enfrentan esta problemática y quienes no lo hacen puede depender únicamente de la suerte.
“Lo que nos separa de no estar en una de esas cosas, es la suerte”.
La participante reconoció que hablar sobre desapariciones y fosas clandestinas puede resultar doloroso e incómodo; sin embargo, subrayó la importancia de visibilizar esta problemática y acompañar a quienes mantienen la búsqueda de sus seres queridos.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para solidarizarse con las mujeres que han asumido la tarea de buscar a sus familiares desaparecidos, una labor que, dijo, requiere del respaldo social para que no tengan que enfrentar solas la incertidumbre y el dolor de no saber dónde están sus hijos, madres y demás seres queridos.
