El amor nos espera
Siempre hay alguien que nos espera en algún lugar, que tal vez en ese momento camina por la acera de enfrente, o está tomando café en una plaza lejana pensando en que Dios es indiferente a la soledad y al vacío de los solteros.
Siempre hay alguien que nos espera en algún lugar, que tal vez en ese momento camina por la acera de enfrente, o está tomando café en una plaza lejana pensando en que Dios es indiferente a la soledad y al vacío de los solteros.
De como las palabras se vuelven mariposas cuando las olvidamos.
De la bondad y amor de Doña Juanela a su prójimo, aún después de pasar a mejor vida.
Renato y sus cavilaciones sobre las posibilidades de morir el próximo año, si el nacimiento se rompiera.
No había nada que los niños del Barrio disfrutáramos más que jugar futbol, para ello
Como cada tarde después de las cinco estaba frente a una humeante y deliciosa taza
Los domingos había que levantarse más temprano que de costumbre. El cuerpo, a pesar del