Entre tumbas y palomas
José Guadalupe nunca fue un hombre dado al llanto. “No es de machos llorar” se
José Guadalupe nunca fue un hombre dado al llanto. “No es de machos llorar” se
Pareciera, cuando camina, que lleva el peso del mundo en sus hombros vencidos. Sobre su
Entregó la lista de asistencia, los marcadores y el borrador por última vez antes de
Hoy es Navidad, pero para Aurelio lo único que cambia es que hay más gente
Mientras restregaba las llaves de la pulcra e inmaculada tina recordaba el rostro de Mr.
Andrea hace mucho que olvidó que cuando era niña su madre le decía Andy. En
Jacinto esperaba sentado a que su Comandante lo recibiera. Mientras acariciaba el uniforme doblado sobre
Llegaron por la noche a Guanajuato. Mentirle a sus padres no fue difícil, tampoco era
Hace mucho tiempo que dejó de prestar atención a las noticias. ¿Para qué hacerlo? En
Sentado ahí, en ese sillón reclinable que compró especialmente para ver la televisión cómodamente al