Hombres y lugares de Guanajuato en los poemas de Miryam Araiza Orellana

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Primera de dos partes

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Carlos Olvera

Guanajuato, Gto. 03 de marzo de 2011.- Miryam Araiza Orellana es nieta del general Manuel Orellana Nogueras, quien fuera General de Brigada, combatiente de los franceses en Puebla, y comisionado para trasladar la campana de Dolores a la ciudad de México (un 28 de junio de 1896), bajo la presidencia de Porfirio Díaz.

La creación poética de Miryam Araiza Orellana no sólo contribuye para reconocer a algunos íconos guanajuatenses, que por estar tan a la mano pasan desapercibidos, sino que sus poemas también han sido motivo de inspiración, en lugar de ser silenciosos y fríos observadores del transcurrir del tiempo en la capital.

Algunos de los motivos que han detenido la mirada y la pluma de esta señora son Las Momias de Guanajuato, La Mina del Cubo y el Parque Florencio Antillón, este último el sitio donde vivió algunas correrías Jorge Ibargüengoitia. Es la mismísima mujer hermosa y de cuerpo escultural, según se dice, que inspiró el personaje de Gloria Revirado en la novela Estas Ruinas que ves (premio Novela México 1974), del escritor guanajuatense.

En su casa de Paseo de la Presa sacó a la luz algunos de sus poemas, justamente enfrente del parque Florencio Antillón, donde están los restos del escritor guanajuatense, o lo que quedó de él luego del avionazo en Madrid el 27 de noviembre de 1983. Igeteo da a conocer un poema en voz de la autora y se publica el primero de los dos poemas que ella misma autorizó publicar.

«El Parque» poema en voz de Miryam Araiza Orellana

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La Joya

En esta Mina del Cubo.

Se ha perdido alguna cosa

Parece ser que trata

De una pieza muy valiosa.

No está fundida se dice.

Ni en monedas ni en alhajas

Tampoco es resguardada

En ninguna de las cajas.

Se trata de un oro muy puro

De unos 28 quilates.

Para poder enfrentar

De la vida los embates.

Como está catalogada

En las grandes maravillas

La ha resguardado Dios Padre

Adentro de unos castillos.

Esos castillos la guardan,

Con honor y sin estafa

Pues la joya es nada menos

Que el corazón de don Rafa.

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