IEC lee por Día Mundial del Libro

“El sueño de una noche de verano”, la metacomedia propuesta por Shakespeare

Compartir

La famosa comedia titulada El Sueño de una noche de Verano escrita por el prolífico escritor William Shakespeare aproximadamente en el año de 1595 presenta una trama divertida, dinámica y entretenida que la hace una de las comedias clásicas más emblemáticas del mundo.

William Shakespeare (Foto: Especial)

La historia es desatada por las hadas, quienes propician una severa confusión entre dos parejas de amantes que transitaban en el bosque a media noche en pos de solucionar un previo lío amoroso en el que se encontraban.

Las hadas, intentando ayudarles a solucionarlo para experimentar con una flor mágica que luego usarían ellas para su propio beneficio, sólo logran empeorar el lío y confundir a una compañía teatral que se hallaba esa misma noche ensayando en aquel bosque una comedia que representarían para celebrar las bodas de los padres de una de las jóvenes amantes.

En general, el argumento está lleno de trampas y complicaciones que poco a poco y como por arte de magia (es decir gracias a la magia que poseen y utilizan las hadas) van solucionándose poco a poco.

Ilustración del "Sueño de una noche de verano" de 1873 (Foto: Especial)

Es de importancia resaltar que el recurso que propone Shakespeare planteando de manera muy original la representación teatral dentro de una pieza destinada a su vez a la representación teatral, de esta manera se proyecta una comedia dentro de otra comedia, donde los espectadores de la primera son los protagonistas de la segunda. Este recurso es muy original, ya que la escena representada dentro de El sueño de una Noche de verano refiere a otra obra muy conocida de Shakespeare protagonizada por los dos amantes más famosos del mundo Romeo y Julieta.

Todo lo anterior, sumado al ya conocido genio que está presente en las obras de William Shakespeare hacen de esta comedia una pieza teatral digna de seguirse representando hasta nuestros días, deleitando el gusto de sus espectadores.

Asimismo vale la pena acercarse al texto escrito, ya que su fluidez y verosimilitud permiten al lector un momento recreativo que nos permite acercarnos a un mundo fantástico viviendo, e identificándose, con las situaciones particulares de cada personaje.