UG: Profesionales de ingeniería, física y biomedicina se reúnen en el CIFAB 2026

Este congreso se realiza en el Campus León desde hace seis años con participantes nacionales e internacionales

León, Gto.- La División de Ciencias e Ingenierías (DCI) del de la Universidad de Guanajuato (UG) abrió sus puertas a la sexta edición del Congreso de Ingeniería y Física Aplicada a la Biomedicina, mejor conocido como (CIFAB) 2026. Durante tres días, del 11 al 13 de mayo, investigadoras, investigadores y estudiantes de distintas instituciones del país compartieron trabajos, discutieron resultados y exploraron los cruces entre la física, la ingeniería y las ciencias de la salud.

De acuerdo al comunicado de prensa, lo que comenzó como una iniciativa del grupo de física médica de la DCI se ha convertido en un punto de encuentro que convoca a personas de perfiles muy distintos, desde físicas y físicos experimentales hasta ingenieros e ingenieras biomédicos y especialistas en materiales.

En la ceremonia de apertura, el Rector del Campus León, Dr. Mauro Napsuciale Mendívil, recordó que todo esto tiene historia. La DCI nació en 1986 como un proyecto de física experimental de altas energías; se refundó a principios de los años noventa y, desde entonces, fue ampliando su mirada hacia las ciencias de la vida. Ese recorrido se hace visible ahora en el CIFAB, que reúne a quienes sembraron esas primeras líneas de investigación y a quienes las llevan más lejos.

El Director de la DCI, Dr. Modesto Antonio Sosa, aprovechó para reflexionar sobre los límites entre las disciplinas, indicando que el espíritu del congreso es ser un espacio donde tengan cabida investigaciones de frontera, sin necesidad de elegir una sola etiqueta.

Por su parte, el Director del Departamento de Ingeniería Física, Dr. Ramón Castañeda Priego, dio la bienvenida a las y los asistentes con el anuncio de una novedad: la Revista Mexicana de Física publicará una edición especial dedicada a los trabajos presentados en este congreso, lo que abre una vía concreta para que las investigaciones lleguen a un público más amplio.

La conferencia magistral inaugural corrió a cargo de la Dra. Tzarara López Luke, investigadora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, quien mostró hacia dónde puede ir la medicina en un futuro cercano.

Su grupo trabaja con nanopartículas de circonia —un material cerámico biocompatible— dopadas con tierras raras, elementos que les dan propiedades luminiscentes muy particulares. Estas partículas se iluminan cuando se les apunta con un láser infrarrojo y esa luz puede usarse para identificar células cancerosas con una precisión que otras técnicas no logran. Lo más llamativo de su propuesta no es solo el diagnóstico, sino que las mismas partículas pueden generar calor localizado para destruir tejido tumoral sin afectar lo que está alrededor.

La investigadora presentó también sus avances en heteroestructuras, partículas con arquitectura de capas: un núcleo de magnetita —magnética, por lo tanto, dirigible— recubierto de circonia luminiscente. El resultado es una nanopartícula que se puede guiar, emite señal para imagen y calienta el tejido donde está. Tres funciones en una sola estructura.

Esta edición del congreso incluyó conferencias magistrales, sesiones orales y una presentación de posters en torno a temas que van desde la dosimetría y materiales avanzados hasta simulaciones computacionales, inteligencia artificial aplicada a sistemas biológicos complejos y tratamientos experimentales contra distintos tipos de cáncer. Las actividades se realizaron en modalidad presencial con transmisión híbrida para quienes siguieron el evento a distancia.

Para la DCI, el CIFAB es una apuesta que, con los años, se ha consolidado. Con seis ediciones en su haber, el congreso habla tanto de la disciplina como de la institución que lo sostiene.