Guanajuato, Gto.- Para los antiguos conocedores en la localidad, es considerado tal vez como el el futbolista con más talento que se ha visto en los llanos, aunque ahora su figura y estilo de vida contrasta con la alturas que pudo alcanzar.

Es común verlo deambular en las calles, su figura es bien ubicada en los barrios, por los chiquillos con los que departe, aunque varios optan por la «retirada», por el relajamiento que les ofrece con la «sacudida» de huesos.
Se trata fe Haroldo Guerrero Barquín, un ex futbolista que piso los planos profesionales, aunque por cuestión del destino y otras situaciones no se consolidó, lo que para muchos ha sido el mejor exponente del fútbol en esta ciudad, por lo menos em cuanto al talento y las cualidades que mostraba.
A la distancia, superando las siete décadas de vida, en plática con este medio, Haroldo, abrió el libro de su vida, evocó el pasado y consideró que su vida bien pudo tomar otro rumbo, al igual que muchas figuras en formación que se quedan a la vera del camino.
Destacó que tomó muy malas decisiones y desperdició gran parte de su vida, cuando llegó al Unión de Curtidores, que militaba en aquella Segunda División de los setentas y luego muy cerca de quedarse en el Atlante de Primera División, entre otros intentos.
«Fueron muy malas decisiones, pero la vida te hace así. De joven no piensas bien las cosas, sólo le das para adelante», comentó.
«Henry», «El Pelón», «Chamaco», como se le conoce en el medio actual, aseguró que inició a jugar con el equipo Brasil de Jesús Rezéndis y como todo joven probó en el profesionalismo.
«Estuve en el Atlante y recuerdo que llegué a entrenar con gente como Manolete Hernández y Basaguran (Ignacio). Probé en Curtidores, Irapuatense, Inter de Acapulco, Córdoba, pero sucedieron cosas que no me dejaron llegar», expuso.
Reconoció haber conocido el fondo del mundo de las drogas, lo que marcó el destino de su vida. La pérdida de la familia, proyectos en el fútbol y en la vida lo marcaron.
En la actualidad evoca su pasado y con un poco de arrepiento, recomienda a los jóvenes alejarse de los malos hábitos, tratar de ser útiles a la sociedad y si sueñan con destacar en el deporte, hacerlo con disciplina y dedicación para cumplir sus propósitos.
