María Guadalupe Mendoza, una historia de crecimiento a través de la educación UG

Originaria de San Juan Pan de Arriba, tuvo acceso al Programa de Equidad Regional de la UG, un proyecto que transformó su vida

Guanajuato, Gto.- Lo que comenzó como una oportunidad para acceder a la educación superior se convirtió en una experiencia de transformación personal y profesional para María Guadalupe Mendoza Hernández, estudiante del último semestre de la Licenciatura en Educación, quien encontró en el Programa de Equidad Regional (PER) de la Universidad de Guanajuato (UG) el impulso necesario para ampliar sus perspectivas, fortalecer una vocación y construir una trayectoria académica que hoy rebasa las fronteras estatales y nacionales.

De acuerdo al comunicado de prensa, originaria de San Juan Pan de Arriba, comunidad perteneciente al municipio de San Diego de la Unión, María Guadalupe conoció el PER cuando su preparatoria recibió la convocatoria para participar en este esquema de apoyo educativo.

“Antes de conocer esta posibilidad de ingresar a la UG en esta modalidad, siempre había tenido la idea de estudiar algo orientado a la educación o la pedagogía”, afirma. Sin embargo, en su municipio solo hay una universidad, que ofertaba una única carrera, por lo que veía como opción estudiar en un municipio cercano y trabajar durante la semana para poder asistir a clases los fines de semana.

A través del PER, tuvo la opción de estudiar la Licenciatura en Educación en la UG, en donde, además de tener pase directo y un apoyo económico que le permitía cubrir los gastos de su estancia en la ciudad de Guanajuato, tuvo acceso a oportunidades que le han permitido crecer tanto en el ámbito profesional como en el personal.

“Pertenecer a Equidad Regional amplió mucho mi panorama y mi forma de ver la vida, porque tuve que adaptarme a cosas muy nuevas para mí que quizá antes ni siquiera había imaginado que iba a vivir, desde separarme de mi familia, hasta estar en una ciudad que desconocía”, compartió.

En el plano profesional, su formación se ha enriquecido mediante experiencias académicas desarrolladas en distintas regiones del país y en el extranjero. Gracias a las estancias de desarrollo competencial que forman parte de su programa educativo, ha colaborado en proyectos comunitarios con un impacto directo en diversos sectores de la población.

“He podido participar en diferentes estancias de desarrollo competencial, ya que estas se realizan cada semestre durante dos semanas completas. Tuve la oportunidad de trabajar con grupos de primaria y secundaria en mi comunidad de origen y, posteriormente, realicé unas estancias en Resplandor Internacional, realizando actividades de educación, como talleres orientados a la cultura”.

Asimismo, realizó estancias en el Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe (CREFAL), en Pátzcuaro, Michoacán, donde participó en capacitaciones dirigidas a docentes de distintos países y colaboró en iniciativas de desarrollo comunitario.

Como parte de estas experiencias, también participó en talleres de lengua purépecha, canto e igualdad de género, además de actividades deportivas y capacitaciones en corte y confección, carpintería y herrería dirigidas a habitantes de comunidades cercanas.

María Guadalupe, quien actualmente cursa el último semestre de la Licenciatura en Educación, detalla: “Tratamos de enfocar estos proyectos en apoyar a mujeres que desean aprender algún oficio. Asimismo, el semestre pasado realicé mis estancias en la Universidad Autónoma de Yucatán, donde trabajamos un proyecto de ludificación y gamificación con estudiantes de educación y desarrollamos una propuesta para aplicarse en el contexto de su ciudad”.

Su trayectoria ha trascendido las fronteras nacionales. Entre agosto y diciembre de 2025, realizó una estancia académica en la Universidad del Valle, en Cali, Colombia, donde cursó asignaturas de la Licenciatura en Educación Popular, fortaleciendo su visión sobre la educación desde una perspectiva internacional.

Cada una de estas oportunidades ha sido posible gracias al acompañamiento de sus profesoras y profesores, así como el respaldo del PER, que le ha brindado los recursos y la orientación necesarios para aprovechar experiencias que complementan su formación universitaria.

“El apoyo que nos brindan los docentes de la licenciatura es esencial porque son ellos quienes nos orientan y nos apoyan en la creación de proyectos para que nosotros podamos desarrollarlos, pero creo que también algo muy importante es el apoyo que tenemos del PER, porque sin este apoyo no sería posible realizarlos; además del apoyo económico, también están muy al pendiente de cualquier situación que necesitemos y nos animan a que aceptemos nuevos retos”, expresó.

Para María Guadalupe, el PER marcó un antes y un después en su trayectoria universitaria, al transformar no solo sus perspectivas profesionales, sino también su forma de comprender la educación y las posibilidades que pueden abrirse para quienes deciden continuar sus estudios.

“Me di cuenta de que la educación está en cualquier parte y, justamente, esto es lo que me ha permitido realizar diferentes proyectos en diferentes sitios, en muchas instituciones y también con grupos de personas diferentes. A veces, cuando vamos a ingresar a la universidad, pensamos únicamente en asistir a clases y graduarnos, pero no nos detenemos a reflexionar sobre todo lo que ocurre durante el proceso”.

Finalmente, destacó el valor de las experiencias fuera del aula. “Todo ese aprendizaje que obtenemos no solo proviene de las asignaturas o del ámbito académico, sino también del crecimiento personal, porque muchas veces es ahí donde más podemos desarrollarnos”, concluyó.