Guanajuato, Gto.- Hablar de derechos humanos dentro de la Universidad de Guanajuato (UG) significa también reconocer la responsabilidad compartida de construir espacios seguros, respetuosos y libres de violencia. Con este propósito, se llevó a cabo el taller “Enlazando derechos, construyendo comunidad” en el Salón Cristal de la Zona UG, un encuentro que brindó herramientas y conocimientos a quienes desempeñan un papel de enlace en materia de derechos humanos dentro de la institución.

De acuerdo al comunicado de prensa, uno de los principales objetivos de la actividad fue que las personas participantes identificaran el trabajo de la Defensoría de los Derechos Humanos en el Entorno Universitario (DDHEU), así como sus funciones y las alternativas de atención que ofrece para contribuir a la construcción de espacios seguros y libres de violencia.
Durante el mensaje de bienvenida, la Dra. María Corazón Camacho Amador, Defensora Titular de la DDHEU, explicó que los derechos humanos son prerrogativas inherentes a toda persona por el solo hecho de ser humana, orientadas a proteger su dignidad, libertad e igualdad, así como a garantizar las condiciones necesarias para su desarrollo integral y su participación plena en la sociedad.
Afirmó que “en el entorno universitario se encuentran presentes en situaciones cotidianas, como la igualdad y no discriminación, la integridad, la libertad de expresión, la educación, la privacidad y el trato digno”.
Por ello, “Reconocerlos implica identificar cuándo una acción u omisión puede afectar la dignidad, las libertades o las prerrogativas de una persona, así como conocer las instancias universitarias a las que puede acudir para recibir orientación y, en su caso, solicitar atención”, dijo.
Asimismo, recalcó la importancia de que la comunidad universitaria se sienta respaldada para acudir a la Defensoría de los Derechos Humanos en el Entorno Universitario, donde puede recibir orientación y acompañamiento.
Explicó que el primer paso consiste en escuchar a la persona y conocer las circunstancias que desea plantear. A partir de ello, se brinda orientación respecto de los derechos que podrían estar involucrados, se deja constancia de los hechos expuestos y se explican las alternativas de atención existentes dentro del ámbito de competencia de la Defensoría, de conformidad con lo previsto en el artículo 10 de su Reglamento.
También se informó sobre la posibilidad de presentar una inconformidad cuando los hechos planteados pudieran ser atendidos por este organismo. En estos casos, se orienta a las personas respecto de los requisitos necesarios, el alcance del procedimiento y las distintas etapas que lo integran. Una vez admitida la inconformidad, la persona puede participar activamente en el procedimiento mediante la presentación de información, documentación o elementos de prueba que considere pertinentes.
Además del acompañamiento institucional, se destacó que la Defensoría procura brindar una atención humana, respetuosa y centrada en la persona. Por ello, cuando las circunstancias lo ameritan, se informa sobre la posibilidad de acceder a atención psicológica u otros servicios de apoyo que contribuyan a su bienestar y permitan fortalecer una atención integral.
La Dra. María Corazón Camacho señaló que existen materias cuyo conocimiento corresponde a otras instancias universitarias o autoridades especializadas, como los asuntos estrictamente laborales, jurisdiccionales o relacionados con violencia de género. En estos casos, la Defensoría orienta y canaliza a las personas hacia la instancia competente dentro de la Universidad de Guanajuato, con el propósito de que conozcan las vías adecuadas para atender su situación y evitar que enfrenten el proceso sin acompañamiento institucional.
Se destacó que la Defensoría desarrolla actividades de promoción, difusión, capacitación y sensibilización dirigidas a distintos sectores de la comunidad universitaria. Estas acciones abordan temas relacionados con derechos humanos, igualdad y no discriminación, perspectiva de género, prevención de las violencias, dignidad humana y otros aspectos vinculados con la protección de los derechos en el entorno universitario.
Por su parte, durante la charla “El papel fundamental de las personas Enlaces en la promoción de los derechos humanos”, Jonathan Solís García, Coordinador de Educación en la DDHEU, destacó la responsabilidad de quienes integran la comunidad universitaria en la generación de espacios respetuosos y libres de violencia.
“Todos los seres humanos, sin distinción de género, religión, origen o condición, tenemos derecho a ser tratados con respeto, igualdad y consideración. La dignidad debe ser respetada y protegida integralmente, sin excepción alguna. También es el origen, la esencia y el fin de todos los derechos humanos. La dignidad humana se refleja en que no se trata de hacerle un favor al permitirle inscribirse a nuestra escuela, sino de reconocer que su valor es el mismo que el de cualquier persona”, sostuvo.
En su participación también abordó la responsabilidad institucional de garantizar las condiciones necesarias para que todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos. Explicó la importancia de los ajustes razonables para favorecer la inclusión y garantizar el acceso, la permanencia y el desarrollo de las personas dentro de la institución.
La exposición destacó que la promoción, el respeto y la protección de los derechos humanos no constituyen un acto de concesión, sino el cumplimiento de obligaciones institucionales.
Asimismo, se explicó que la obligación de garantizar un trato digno trasciende una consideración exclusivamente moral o ética, al formar parte de los principios que deben regir la actuación de las instituciones y las autoridades. Solís García hizo énfasis en la responsabilidad de generar condiciones que permitan ejercer los derechos sin discriminación.
Finalmente, la psicóloga Monserrath Ángeles Bautista, integrante de la Unidad de Acompañamiento Psicológico de la Defensoría de los Derechos Humanos en el Entorno Universitario (DDHEU), impartió el taller “Enlazando derechos, construyendo comunidad”, espacio en el que resaltó el papel de cada integrante de la comunidad universitaria en la transformación de la institución.
Durante su participación, destacó que la construcción de una universidad más justa y respetuosa no depende únicamente de las grandes decisiones o de quienes ocupan puestos directivos, sino también de las acciones cotidianas de quienes integran la comunidad universitaria.
De esta manera, el taller concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad colectiva de construir, desde cada espacio, una Universidad de Guanajuato en la que el respeto a los derechos humanos forme parte de la vida cotidiana.
