Atienden a la comunidad universitaria ante posibles riesgos, amenazas o casos de acoso

Guanajuato, Gto. La rectora general de la Universidad de Guanajuato, Claudia Susana Gómez López, informó que para la atención de la comunidad estudiantil, cuentan con mecanismos de atención, acompañamiento psicológico y procedimientos para sancionar casos de violencia de género.

Al referirse al caso de una estudiante de la Escuela de Nivel Medio Superior de Pénjamo, quien presuntamente ha recibido amenazas de carácter sexual por parte de compañeros, la rectora señaló que las autoridades universitarias ya intervienen para atender la situación y establecer medidas de protección.

“Honestamente no tenemos que cuestionar nada, al contrario, apoyar porque si alguien está en situación de riesgo, de amenaza, hay que actuar de manera inmediata”, expresó.

Detalló que el director del Colegio del Nivel Medio Superior y el secretario general acudieron a atender a madres, padres de familia y dar seguimiento al caso. Entre las medidas contempladas, se encuentra establecer una distancia entre la alumna y los estudiantes señalados, con la posibilidad de que no compartan el mismo grupo o salón de clases.

La rectora explicó que la universidad dispone de mecanismos para recibir alertas y canalizar los casos a las instancias correspondientes, como la Unidad de Género, la Unidad de Derechos Humanos, la Unidad de Mediación y Construcción de Paz, así como la Oficina de la Abogacía General.

Una vez recibida la alerta, se establece contacto con la persona afectada para conocer la situación y determinar el seguimiento. Si se identifica un posible caso de violencia de género y la persona decide continuar con el procedimiento, el asunto puede turnarse a la Comisión de Honor y Justicia.

Esta comisión analiza las pruebas disponibles para determinar responsabilidades y, en su caso, establecer sanciones que pueden ir desde una amonestación hasta la expulsión de la institución, dependiendo de la gravedad de los hechos.

Sobre el comportamiento de los casos de acoso y violencia dentro de la comunidad universitaria, la rectora reconoció que existe una mayor visibilización de estas situaciones, aunque aclaró que esto no necesariamente significa que todos los tipos de agresión hayan aumentado.

“Antes decíamos que no existía, lo que pasa es que no existían instancias para que se pudiera denunciar”, precisó.

Asimismo, explicó que desde el inicio de su periodo de rectoría, en 2023, se ha buscado mejorar el seguimiento de los reportes mediante mecanismos que permitan conocer cuándo se recibió una queja, qué instancia la atiende, cuál es su estatus y cuándo podría concluir el procedimiento.

La intención es ofrecer mayor información a las personas que presentan una denuncia y evitar que los casos queden sin seguimiento institucional.