Popol Vuh: mitología cosmogónica

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El Popol Vuh es un texto maya, escrito aproximadamente a mediados del siglo XVI, en lengua quiché, propia de la región maya.

Deidad maya (Foto: Especial)

El texto fue descubierto en Guatemala por un religioso dominico de nombre Francisco Jiménez a finales del siglo XVIII. De manera posterior al hallazgo, Jiménez se dispuso a analizar y traducir el texto al castellano; poco después, para aumentar la difusión de dicho texto fue traducido al francés y publicado en París alrededor de 1861.

El Popol Vuh contiene las ideas mitológicas de los quichés en torno a la manifestación de los dioses creadores, a la creación del mundo, la peculiar historia de dos héroes y la cronología de sus primeros “señores” o reyes.

El texto comienza por enunciar la manifestación del creador del mundo, “madre y padre de todo”, esta manifestación en tres representaciones del “Corazón del cielo” o “Jurakán”:

La primera manifestación de Jurakán se llamaba Caculjá Jurakán, El rayo de una pierna, la segunda manifestación se llamaba Chipí Caculjá, El más pequeño de los rayos. Y la tercera manifestación se llamaba Raxá Caculjá, Rayo muy hermoso.

Y así son tres el corazón del cielo. (Popol Vuh, Porrúa, México, 2004, p. 4)

Después el relato expone la explicación y el orden de la creación del mundo, mencionando cómo es que primero se crearon los montes y los llanos, separándose así el agua y la tierra, luego los dioses crearon a los animales, asignándoles desde el primer momento sus nombres y habitaciones; después los dioses crearon al hombre, primero utilizando el barro como material, al fracasar en el intento, trataron con madera, pero tampoco resultó, así que formaron al hombre a partir de granos de maíz.

Es en esta parte donde encontramos el mito teogónico, pues se habla de un dios “corazón del cielo” que al dividirse en tres manifestaciones da lugar a la creación del mundo, y así se encuentra el mito cosmogónico, al presentar el origen del mundo como una decisión arbitraria que daría orden a lo que antes era caos.

Siguiendo con el desarrollo del relato, encontramos un gran indicio del mito heroico, pues tras la creación del hombre se suscitan muchas dificultades que hacen padecer a los habitantes de la región. Como respuesta para ofrecer un equilibrio aparecen dos hermanos: Junajpú y Xbalamqué, quienes con su astucia logran vencer a quienes violentan la tranquilidad de la comunidad.

Finalmente el texto hace referencia a los primeros hombres de maíz, que fueron cuatro hombres y cuatro mujeres, que al emparentarse dieron origen a cuatro aldeas, de las cuales se generaron uniones, dando origen al pueblo Quiché.

Esta breve descripción se refiere al nivel estructural de texto, mas el Popol Vuh no sólo se reduce a esto. Es un texto lleno de detalles que nos permiten hacer vinculaciones con el texto del Génesis, por ejemplo. Para los quichés también existe el mito del diluvio, que sucede cuando los dioses deciden acabar con la población de hombres de madera en castigo por su soberbia.

Otro dato interesante es la concepción que tiene el mundo quiché sobre el infierno o “Xibalbá”, donde los Ajawab (señores del infierno), ponen a prueba la astucia de quienes han llegado hasta ahí, después de la muerte, mediante cinco castigos que deben superarse progresivamente para lograr salir.

En definitiva, el Popol Vuh es un texto que recopila toda la ideología mitológica de una cultura que aportó una concepción del origen del mundo y de la civilización, muy parecida a la que cotidianamente se acepta en el mundo occidental con el mito del Génesis difundido por el cristianismo.