Calacas, calaveritas, bien muertas

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En memoria de Roberto Guerrero, amigo y cumpleañero donde quiera que esté.

*

Momias viajeras

*

Con tamaño desprestigio

sufren las Momias viajeras.

De incógnitas buscan sitio

y maquillan las ojeras

pues otros hacen negocios

y a ellas ni pa’las chelas.

*

Sus colegas del Museo

—de Momias originales—

de nostalgia ya se han muerto

otra vez, por los vivales

que a unas tienen perdidas.

En la fila son caudales

los turistas que preguntan

“¿con tantas calamidades

estos huesitos aguantan

el cúmulo de maldades?”

*

Todos perdimos la cuenta

del tesoro de ilusión

que un promotor del montón

debe al no pagar renta.

Queda ingrata sensación

de burla calaveresca:

yo sugiero armar la gresca

con los del Ayuntamiento

con los que todo es intento,

es farsa absurda y grotesca

es un cuento del infierno.

*

Nicéforo Guerrero

*

En campaña le decían:

su nombre es el de una calle.

Tremenda sombra se erguía

la de don Euquerio, el padre.

Ofreció amplia experiencia

y una mezcla de gobierno:

juventudes más sapiencia.

Hoy ya manda en el Averno

su estilo derrocha ciencia

para echar todo a perder

nadie lo va a socorrer

ni Oliva, ni su mujer

mucho menos su conciencia

ajeno a toda querencia

de la tierra en que nació:

aquí ya se le olvidó

ante tanta truculencia.

*

Juan Manuel Oliva

*

Militaba en el montón

y hoy termina su mandato.

La Huesuda, por gritón,

lo encamina al Camposanto.

No quiere que se regrese

a pretender otro encargo.

Tenía chamba de estratega

para amarrar las campañas,

movía a muchos candidatos

y sabía todas las mañas.

Pronto superó al maestro,

un priísta de tal calaña

que lo premió con Lo nuestro

por la lista de patrañas

que patentó como invento.

*

Todo quedó en inventario

que presentó ante la Muerte.

“Oliva, tu escapulario

no te salvará de verte

arrastrado a los infiernos

con políticos del Verde,

del PRI, PAN y otros varios

del PANAL y Sol Azteca

nos dejó con la hipoteca

y cuentas del Bicentenario

también con cargo al erario

pero ni una biblioteca.

*

Candidatos en campaña

*

Se desató la campal

con todos los suspirantes.

Hay muertos, heridos, partes

regadas en lodazal.

Nadie quiere levantar

los restos de Miguel Márquez;

¿quién se quiere contagiar

de influenza y otras artes?

*

A Córdova Villalobos

lo quisieron enterrar

sin siquiera imaginar

que se juntaba con lobos,

son Margarita o Felipe

que sí le entraron al quite

y a Córdova, de muertito

lo impusieron en desquite.

Ya gobierna el inframundo

y enfrenta otras pandemias:

políticos sin ideas,

sin remedio y sin rumbo

pululan y hay por docenas.

Compiten por un mecenas

que les pague la campaña,

pues darán hasta la entraña

para robarle la escena

al médico de tal fama

que de otra forma no gana.

*

Ni preguntan por Cordero

para la Presidencial:

hace tiempo que está muerto

de un enfriamiento fatal.

*

Verónica Espinosa es periodista. Ha desarrollado una importante trayectoria en medios impresos y electrónicos de la región desde hace ya varios lustros. Actualmente es corresponsal del semanario Proceso en el estado. Con más de una década de emisiones radiofónicas a sus espaldas, Candil de la Calle, prestigiada columna de opinión, análisis y crítica política ahora llega cada miércoles a través de igeteo.mx por escrito, para descubrir la desnudez de la política y la observación acerada sobre la cosa pública.